viernes, 31 de julio de 2026

THE NATIONAL GALLERY: LONDRES 2025

 Domingo, 5 de octubre de 2025

Al día siguiente no teníamos prisa, bueno, relativamente. Nos podíamos levantar más tranquilamente porque queríamos ir a la NATIONAL GALLERY y no nos apetecía aguantar mucha cola. De hecho no tuvimos ninguna. La entrada un poco caótica, eso sí. No nos revisaron mochilas ni nada. Dan por sentado que todo el mundo es güeno y civilizado y la verdad es que no siempre. Será que con los años solo pienso mal. Como digo, en el caos nos cambiaron la puerta de entrada y ya me liaron un poco, pero bueno, dejamos los chaquetones en consigna (4 libras por cada artículo, telaa) y otras dos libras por un plano, que si no te pierdes totalmente en la inmensidad. A la larga podrían cobrar la entrada y que todo esto entrara en el precio y así se conserva el patrimonio mejor. Ahí lo dejo. Nos hicimos un planning de lo que queríamos ver, que era bastante la verdad, pero lo vimos. Dejamos para el final lo que teníamos que haber visto al principio, esto es el XIX con CONSTABLE y TURNER.  Claro, si empezamos por el CUATROCENTO, al llegar al XIX ya vas reventado. Pero bien, palos con gusto... Estuvimos casi tres horas en total y después de cargar en la tienda nos fuimos a un pub  buscando un asado típico (Sunday roast). En esta ocasión se trataba de un pub irlandés que parecía recién sacado de El Señor de los Anillos: "Waxy O´Connors" donde Sofi se pidió el consabido roast beef y yo un fish and chips. El pub, que es grandísimo, es una chulada, muy recomendable. Al terminar nos pasamos por Covent Garden a tomar un té con pastelitos y ya de ahí paseando a la estación. Por fin me he sacado la espinita de la National Gallery que el año anterior me quedé con la miel en los labios. Me encantó. Solo tenía un vago recuerdo de cuando fui con Juan Diego allá por 1981, ahí es nada y me ha gustado muchísimo. Otro día perfecto :)

Lunes, 6 de octubre de 2025

Último día con mi hija, ains. No íbamos a estar mirando el reloj hasta que tuviera que coger el tren a Gatwick, así que aprovechamos la mañana desayunando tranquilamente y de compras por Guildford. Ella tenía una súper lista y yo quería ultimar souvenirs aunque ya había hecho acopio en Londres. Hicimos brunch en el Diner que está al lado de su casa con sendos English breakfast completos. Lo suficiente como para que yo aguantara hasta llegar al aeropuerto y me comprara algún sandwich para el avión. Cuando finalizamos nuestras compras nos sentamos con un té en Nero, la franquicia de cafeterías a la que ella va mucho y que tiene unos sillones muy cómodos. De hecho hay gente teletrabajando y todo. Y allí nos fuimos haciendo a la idea de que me volvía. Cada vez me vengo menos triste, porque la veo totalmente instalada/integrada y muy feliz. De manera que aunque me da mucha pena, se me pasa en seguida. En el aeropuerto acabé de comprar todo lo comprable y en seguida al avión, que iba medio vacío. Todo a su hora. Llegué a las 21:35 clavadas. Un año más encantada de estar en Londres con Sofía que ya controla aquello a nivel nativo, y claro, se me cae la baba de ver cómo se maneja, dioss, quién la ha visto y quién la ve. Me hace muy feliz, sí señor.

Suzy 











 

  

OLIVER Y BOROUGH MARKET: LONDRES CON SOFÍA 2025

 Viernes 3, de octubre de 2025

Mi avión salía a las 16:30 y aunque la salida del instituto fue un poco agónica (con visita del inspector incluida) llegué bien al aeropuerto y esta vez no tuve retraso. A las 8 y pico ya estaba con Sofía en Guildford. Por cierto que toda la ansiedad que me generó el tema del visado nuevo se diluyó en cuanto llegué al control de pasaportes y el poli de turno me dijo que estaba todo guardado en la información de mi pasaporte. Todo ese estrés para nada. En fin, estas cosas de los ingleses.  De nuevo en UK fuimos directas al pub que hay cerca de su casa y quiso llevarme el año pasado pero al final no pudo. Cenamos "Scotch eggs" y "hand-breaded Halloumi fries", que es ese queso que le gusta y parecen fish-fingers (baritas de pescado). Todo muy British y el pub muy guay. Pelín ruidoso, pero claro, era viernes. Ya cenadas nos fuimos a casa que está al lado literalmente. Me encanta su nueva habitación, más acogedora que la otra, aunque en verano será más calurosa. Es más pequeña también, pero como lo tiene todo muy ordenado, pues perfecto. 

Sábado, 4 de octubre de 2025

Día de San Francisco, santo de mi madre, que olvidé por completo al estar en las Islas. Nosotras teníamos entradas para el musical "OLIVER". Con este musical tengo yo una historia particular, puesto que fue el que me enseñó Serafín cuando me apuntó mi padre a la Academia de Juan y Serafín. Con solo 8 añitos me aprendí de memoria las canciones más emblemáticas como un loro, sin saber lo que decía, por osmosis. Hoy sigo sabiéndome de memoria el "Consider yourself" o el "Gotta pick a pocket or two". El caso es que durante años lo asocié (el musical) a mi infancia, esa arcadia a la que todos nos gustaría volver aunque solo fuera un instante. Además está entre las razones principales que me hicieron amar el idioma inglés, la música sin duda, por no decir la razón principal. Cuando me casé con Gary, su madre me regaló la película (el vídeo VHS) que se rodó en 1968 a raíz del éxito del musical y que dirigió Carol Reed. No me lo podía creer, así que se cerró un ciclo. El musical original es de 1960 y supongo que tanto ese como la película fue lo que Juan usó para que nos lo aprendiéramos de memoria y así ir aprendiendo inglés sin darnos ni cuenta. Pero claro, en todos estos años Londres no ha parado de producir musicales y Oliver se había quedado un poco obsoleto. Sin embargo, alguien con buenas ideas ha debido pensar, con mucho acierto que al público del s. XXI le podría interesar. Y la verdad es que sí, of course, je, je. El montaje es un poco más reducido en tiempo que el original y tiene muchos más gags adaptados un poco a los tiempos que corren; también es menos drámatico, pero está igual de fresco y mantiene los mejores números intactos. Los niños, como no podía ser de otro modo, se salen. TODOS. La que hace de Nancy es una pedazo de cantante y actriz que lo hace muy bien, pero el que se come a todos es sin duda Fagin, un tal Simon Lipkin que será habitual en los teatros y musicales londinenses y que se mete al público en el bolsillo desde el minuto uno. Un auténtico disfrute. Se me saltaron las lágrimas en cuanto se apagaron las luces y oí el primer acorde de la orquesta. MUY MUY CHULO. Me emocioné, me reí, canté a voz en grito, bueno, maravilloso. El teatro en el que se representa es el GUIELGUD, en honor al gran Sir John Guielgud, y era una auténtica preciosidad. Pequeño, muy coqueto y con un gran póster de Sir John presidiendo el hall; además de multitud de fotos de Alec Guiness, Lawrence Olivier y el propio Guielgud entre otros monstruos de la edad de oro de la escena británica. Realmente bonito. 

Antes de ir al teatro fuimos bien temprano a BOROUGH MARKET, porque se pone hasta arriba. Sofía tenía ganas de enseñármelo desde que lo descubrió. Todos los puestos de comida que te puedas imaginar y de todos los países y más. Un disfrute para todos los sentidos, pero sobre todo la vista y el olfato. Frutas, pescados, zumos, pasteles, ¡paellas!, ¡churros!, ostras, fresas con chocolate fundido, patatas con queso fundido... Muy rico todo. Un poco caro, porque se ha puesto de moda y claro, entre los malditos influencers y demás casi no se puede entrar ya. Los fines de semana horrible, igual entre semana aún se podrá disfrutar un poco. Cuando nosotras salimos que era la una ya había que hacer cola para entrar, un horror. Ahora eso sí, el sitio chulísimo. Está justo en London Bridge, cerca de la Catedral de Southwark, de hecho está en el mismo SOUTHWARK. Tiene casi mil años de historia, se remonta a 1756 en su localización actual, pero en realidad ya estaba en el siglo XIII, allá por 1270, cuando se prohibió a los mercaderes que compraran comida en Southwark y que se establecieran debajo del puente. No sé cómo he tardado yo tanto en descubrir este trocito de historia tan auténtico. Yo me comí una "Cornish pasty" para recordar viejos tiempos y unas fresas con chocolate fundido que estaban de escándalo, y Sofía unas patatas con el queso que te lo van fundiendo delante de ti. Una gozada la verdad. 

Después de salir del teatro totalmente extasiadas (por lo menos yo) por el pedazo de espectáculo del que habíamos disfrutado como niños, nos fuimos a cenar a un pub que Sofía había buscado y que se caracterizaba por sus famosas "pies", por las cuales habían ganado varios premios. "The Windmill" que está cerca de Regent Street. Sin haber reservado mesa nos "acogieron" (el local es enorme) y nos dispusimos a degustar el pastel de pollo y puerros (chicken and leek pie) con guarnición de verduras y patatas fritas/hervidas/en puré. Nos decantamos por las fritas aunque no pudimos terminarlas. Sofi volvió a pedir huevos a la escocesa y claro, no pudo con su "pie" y se lo llevó para casa. Después de cenar nos dimos un paseo por Carnaby Street y recordé el viaje que hicimos con mis hermanos (y sus parejas) en el año 2007 y que disfrutamos un montón. Y ya de ahí al metro y al tren de vuelta a Guidford totalmente reventadas y encantadas. ¡Cómo mola Londres!

Suzy

















 















 

jueves, 30 de julio de 2026

MARBELLA Y MIJAS

 Sábado, 27 de septiembre de 2025

Al día siguiente y en vista del agobio que habíamos cogido en Málaga capital decidimos explorar un poco la provincia. Nos decantamos por Marbella y alrededores. Ni qué decir tiene que yo asocio Marbella con la jet-set de los 80, los paparazzi, el despilfarro y la corrupción. Nada que ver con lo que es hoy. Hoy es una ciudad grande, cosmopolita con una playa que tampoco nos gustó y tres cosas buenas: dos parques maravillosos y un casco histórico monísimo. El primer parque es el Parque de la Alameda y data del siglo XVIII, está en el casco histórico y tiene  una fuente y unos azulejos preciosos.  El segundo es el Parque de la Constitución que cuenta hasta con un auditorio. Muy tranquilo, el sitio perfecto para refrescarse y relajarse. Dos puntos muy positivos para Marbella y el tercer rasgo positivo es como he dicho el pueblo original que está en el casco histórico y está maravillosamente conservado. Visita obligada. He de decir que Marbella me sorprendió muy gratamente. No me esperaba que me gustara tanto. Después de visitar todo esto pensamos en subir un poco a las montañas y ver los pueblecitos repartidos por la zona. Pensábamos que podríamos comer en Mijas, el pueblo con un bonito casco histórico situado en la ladera de la Sierra de Mijas. También se puede visitar la zona de Las Lagunas, que es lo que se conoce como Mijas Costa y por último La Cala que es ya el nucleo costero. Vamos, que abarca desde la Sierra Penibética hasta el litoral, ahí es nada. Mijas pueblo, al ser sábado estaba petado, para variar y la posibilidad de aparcar era remota. De modo que tal cual entramos nos fuimos bajando hacia la costa. Encontramos un restaurante a mitad de camino entre el monte y el mar, en la carretera de Mijas que se llama precisamente "El Muro de Mijas". El sitio no puede ser más auténtico y la localización es perfecta. Estás comiendo con una vistas increíbles, un "marco incomparable" como se suele decir. Teníamos una reserva en Fuengirola para la cena en un restaurante alejado de la zona-guiri que nos dio buenas vibras. Aparecía recomendado en la Guía Repsol, así que no nos pasamos comiendo en Mijas para hacer hueco. Eso no quiere decir que no disfrutáramos de la comida, al contrario, nos encantó,  tanto por el sitio como por el trato. Volvimos al hotel a descansar para estar estupendos para la cena. Lamentablemente nuestras expectativas eran muy altas y claro, nos decepcionó un poco. El local en concreto se llama "Bodega Restaurante Charolais". Y bueno, comimos bien, pero no para flipar y pelín caro, por supuesto. No lo recomendamos. Pues con esto dimos por finalizada nuestra visita a tierras malagueñas. 

Domingo, 28 de septiembre de 2025

A la mañana siguiente después de dar buena cuenta del buffet emprendimos la vuelta a casa pasando por Granada, esto es, por las montañas. Paramos a comer en la misma venta que habíamos parado el año pasado al volver de Cádiz, "Venta Vicario" que está en la carretera nada más pasar Baza, con especialidad en chuletas de cordero, por supuesto. Y de ahí a casa del tirón. Tengo que confesar que Málaga no ha superado mis expectativas. También es cierto que eran muchas. Me gustó mucho más Cádiz. De este viaje nos quedamos con Almería, que ha sido todo un descubrimiento y no le vamos a dar publicidad, ja, ja, y con Nerja. Supongo que Málaga hace años sería un sitio al que molaba ir pero ya no. Es el signo de los tiempos. No obstante, el hecho de pasar cuatro noches fuera de casa y que te lo hagan todo es más que suficiente para desconectar de verdad y resetear, y eso se consiguió, que era el objetivo principal. Así que bien.

Suzy   











 

MÁLAGA

 Viernes, 26 de septiembre de 2025

Desayunamos frente a La Dorada, el barco de Chanquete, y de ahí directos a Málaga. Entrar en Málaga será fácil para los malagueños, pero a nosotros no nos resultó nada fácil. O todas las ciudades se han hecho enormes y hay que tener conocimientos aeroespaciales para entrar o estamos muy desfasados y nos cuesta aclararnos. Creo que un poco las dos cosas. Las ciudades no dejan de crecer y es complicado llegar y encontrar las calles si no has estado antes. Milagrosamente, no obstante, Gary consiguió encontrar un parking y que encima tuviera un hueco, por los pelos. De modo que dejamos todo en el coche y nos dirigimos al centro histórico a visitar los principales reclamos turísticos. Al ser la primera vez que estábamos en Málaga queríamos ver La Alcazaba, el Museo Picasso y el Museo Carmen Thyssen. Ya sé que suena un poco ambicioso, pero en fin, lo intentamos al menos. Era el último viernes de septiembre, pero es que ya da igual. Está a reventar, y claro lo estoy diciendo yo que estaba de turismo igualmente. Pero quiero seguir pensando que hay turistas y turistas. El caso es que no se podía ni andar por la calle, y encima con mucho calor aún. Nuestro primer objetivo, LA ALCAZABA, nos superó, mejor dicho, nos sobrepasó. Es abrumadora, enorme. Por solo 7€ puedes visitarla y hasta pasar el día dentro si quieres. Hay que andar y mucho si de verdad quieres verla bien. No está tan bien conservada como La Alhambra o El Alcázar de Sevilla, pero sigue siendo una pasada. Las vistas desde las torres y las murallas son espectaculares, y solo por andar por esos jardines oliendo a jazmín y oyendo el agua de las fuentes, merece la pena. Tenían fuentes, tantas fuentes solo para oír el sonido del agua, no sabían nada... Como he dicho anduvimos un montón y para cuando salimos del recinto ya estábamos preparados para comer donde fuera. Por sitios no va a ser. Hay un bar-restaurante a cada paso que das. Otro centro histórico que está vendido al turismo y a la gentrificación que está echando a los vecinos de los barrios. Venga pisos turísticos y la gente sin poder encontrar vivienda, vamos bien. Nosotros nos metimos en el primero que vimos con una pinta medio decente, restaurante "El Jardín", que lleva abierto desde 1887, en la calle Cañón, número 1, muy cerquita de La Alcazaba. Un sitio muy coqueto y bien conservado con un buen menú diario. Gazpacho, boquerones (no podían falta, je, je), ensalada y croquetas, más bebidas, 48€. Muy bien si tienes en cuenta que estás en la yema del huevo del turisteo. Una vez repuestos, con más de 30 grados nos disponemos a pasar la "no siesta" en el MUSEO PICASSO. Un sitio con aire acondicionado perfecto para pasar la tarde. A mí Picasso no me entusiasma, pero a Gary le fascina. Pensaba que habría más obras de su primera época, pero bueno. Casi todas son de su evolución al cubismo. Muy interesante, sí pero sigue sin ser santo de mi devoción. Gary se emocionó incluso así que lo damos por bien empleado. El museo no es muy grande, así que se ve en un par de horas. Como vimos que no estábamos muy reventados decidimos buscar el MUSEO CARMEN THYSSEN y poner la guinda a un día muy cultural. Y no estaba lejos. La verdad es que el casco histórico es manejable. El Museo C. Thyssen sí que merece la pena. Para mí desde luego. Hay pintura del XIX para entretenerte bien (con lo que me gusta). Me encantó ver tres cuadros de Wssell de Guimbarda (pintor cubano que vivió y murió en Cartagena), así como muchos naturalistas, obras de Sorolla, Julio Romero de Torres etc. Muy chulo. Este museo también se puede ver bien porque tampoco es muy grande, al menos las obras más importantes. Muy muy recomendable.  Ahora sí que estábamos preparados para irnos al hotel. El único problema es que cuando hice la reserva a principios de agosto no me di cuenta que el hotel que reservamos pertenecía a una cadena y no estaba en Málaga capital sino en FUENGIROLA. De modo que volvimos al coche hacia la carretera de la costa. Si nos costó entrar en Málaga más nos costó salir. Nos equivocamos en una de las salidas y en qué nos vimos para encontrar rutas alternativas. Suena a abuelo cebolleta pero nos estamos saturando de ciudades grandes, tanto es así que hemos decidido que las próximas escapadas serán en tren y menos estrés. Fuengirola es más pequeña que Málaga, así que Gary llegó al hotel sin problemas. A la vuelta del viaje me enteré que ese día se inauguraba en Málaga el COMIC-CON en el Palacio de Congresos, uno de los sitios por los que pasamos al intentar salir y claro vimos miles de almas haciendo cola para ver entre otros a Arnold Schwarzenegger. 

El "Hotel Las Rampas-Ona" está bien situado y tiene un parking justo en la esquina. Todo muy a la mano y cómodo. La noche en habitación doble con desayuno sale por 146€. Ahí nos alojamos el viernes y el sábado. Después de descansar nos dedicamos a explorar y comprobamos que las playas no son gran cosa y así mismo corroboramos que es una especie de Salou/Benidorm del sur. Prácticamente colonia británica con lo peor de las Islas. ¡ASQUEROSO! No me lo podía creer. Una vez más se han vendido a los puñeteros guiris y al turismo de borrachera. Asquerosísimo. Todos borrachos viendo fútbol en pantallas gigantes gritando y demás. Y esto un viernes de septiembre, no me lo quiero imaginar en pleno agosto. Horror-pavor. No veo yo que compense tanto ese tipo de turismo tan denigrante. En fin huyendo de todo eso acabamos en una pizzería pequeñita que regentaban unos chavales, "Tamayo's Pizzería" donde cenamos divinamente por 24€.

Suzy











 

miércoles, 29 de julio de 2026

NERJA Y SUS CUEVAS

 Jueves, 25 de septiembre de 2025

Después de deleitarnos con el maravilloso desayuno almeriense, salimos para NERJA porque tenemos entradas para la CUEVA DE NERJA a las 12:30 y no sabemos como estará la carretera. Yo sabía que la provincia de Almería tenía muchos invernaderos y que en las últimas décadas había cambiado mucho el paisaje debido a su masificación. También sabía que el Mar de Plástico (como la serie española del 2015) era un hecho, pero no lo había visto con mis propios ojos. No daba crédito. No solo hay invernaderos desde la carretera (autopista) hasta el mar, no señor; hay invernaderos desde la cima de las montañas que bordean toda la costa de Almería a Málaga hasta donde alcanza la vista. Un disparate de proporciones bíblicas, una exageración. ¿De verdad necesitamos tanta explotación? Almería se lleva la palma, pero Granada y Málaga no le van a la zaga. No se puede tener toda esa infraestructura sin una mano de obra que esté dispuesta a plantarla, recogerla, envasarla etc, y esa mano de obra no sale de aquí, o sí, pero con un porcentaje bajo en comparación. En fin, muy fuerte. Siguiendo las indicaciones del Google Map, fllegamos sin dificultad a la Cueva. Está muy bien indicado. La visita a la cueva es IMPRESIONANTE. El precio de la entrada es de 15€ (bueno 14,50) y el recorrido por la misma es un ESPECTÁCULO. Muy muy recomendable. La salida del parking como todos los parkings, un rollo patatero. Tienes que atinar a poner el código QR del ticket que previamente has pagado en la máquina, moderneces que estresan, uf. De ahí a buscar nuestro hotel , el "Hotel Alhambra Nerja", en el que nos íbamos a alojar una noche por el módico precio de 65€. Está muy céntrico, cerca del parking Verano Azul. Hay que reconocerle a Antonio Mercero el haber puesto a Nerja en el mapa, con solo una temporada allá por 1981 y ahí siguen sacándole partido. Gary para variar, se orientó perfectamente y aparcamos muy cerca del hotel. Sin pensarlo dos veces dejamos todas las cosas en el maletero y nos dirigimos a la playa a buscar algún sitio para comer. Encontramos el típico merendero/chiringuito que empezaría siendo un cutre sitio donde hacían espetos y ahora se ha hecho enorme, "Merendero Cobos". Nos quedamos a gusto pidiendo mejillones , pescado a la brasa (pargo) y ensalada. Todo esto, por supuesto, "Mirando al mar soñé" como cantaba el gran Jorge Sepúlveda (cantante por al cual le ha dado a mi padre este verano, ja, ja). Comimos muy bien, no es muy barato (78€),  pero, claro estás pagando el enclave claramente. Totalmente recuperados volvemos al coche a por las maletas para hacer el check in. ¿Qué decíamos antes de usar el anglicismo? Decíamos que íbamos a registrarnos en el hotel, ¿no? Después de descansar en el hostal, que estaba bien y en una zona tranquila, nos dedicamos a visitar los lugares emblemáticos, léase, el BARCO DE CHANQUETE (que estaba literalmente detrás de nuestro hostal); el BALCÓN DE EUROPA, que es una preciosidad y donde hicimos dos o tres mil fotos; el MIRADOR DE CHANQUETE y todas las callecitas del centro histórico que están muy bien conservadas. Aunque una vez más ya está muy masificado, la parte antigua conserva bastante bien el encanto que tuvo en su día. La visita a Nerja nos dejó muy buen sabor de boca. 

Suzy