Domingo, 5 de octubre de 2025
Al día siguiente no teníamos prisa, bueno, relativamente. Nos podíamos levantar más tranquilamente porque queríamos ir a la NATIONAL GALLERY y no nos apetecía aguantar mucha cola. De hecho no tuvimos ninguna. La entrada un poco caótica, eso sí. No nos revisaron mochilas ni nada. Dan por sentado que todo el mundo es güeno y civilizado y la verdad es que no siempre. Será que con los años solo pienso mal. Como digo, en el caos nos cambiaron la puerta de entrada y ya me liaron un poco, pero bueno, dejamos los chaquetones en consigna (4 libras por cada artículo, telaa) y otras dos libras por un plano, que si no te pierdes totalmente en la inmensidad. A la larga podrían cobrar la entrada y que todo esto entrara en el precio y así se conserva el patrimonio mejor. Ahí lo dejo. Nos hicimos un planning de lo que queríamos ver, que era bastante la verdad, pero lo vimos. Dejamos para el final lo que teníamos que haber visto al principio, esto es el XIX con CONSTABLE y TURNER. Claro, si empezamos por el CUATROCENTO, al llegar al XIX ya vas reventado. Pero bien, palos con gusto... Estuvimos casi tres horas en total y después de cargar en la tienda nos fuimos a un pub buscando un asado típico (Sunday roast). En esta ocasión se trataba de un pub irlandés que parecía recién sacado de El Señor de los Anillos: "Waxy O´Connors" donde Sofi se pidió el consabido roast beef y yo un fish and chips. El pub, que es grandísimo, es una chulada, muy recomendable. Al terminar nos pasamos por Covent Garden a tomar un té con pastelitos y ya de ahí paseando a la estación. Por fin me he sacado la espinita de la National Gallery que el año anterior me quedé con la miel en los labios. Me encantó. Solo tenía un vago recuerdo de cuando fui con Juan Diego allá por 1981, ahí es nada y me ha gustado muchísimo. Otro día perfecto :)
Lunes, 6 de octubre de 2025
Último día con mi hija, ains. No íbamos a estar mirando el reloj hasta que tuviera que coger el tren a Gatwick, así que aprovechamos la mañana desayunando tranquilamente y de compras por Guildford. Ella tenía una súper lista y yo quería ultimar souvenirs aunque ya había hecho acopio en Londres. Hicimos brunch en el Diner que está al lado de su casa con sendos English breakfast completos. Lo suficiente como para que yo aguantara hasta llegar al aeropuerto y me comprara algún sandwich para el avión. Cuando finalizamos nuestras compras nos sentamos con un té en Nero, la franquicia de cafeterías a la que ella va mucho y que tiene unos sillones muy cómodos. De hecho hay gente teletrabajando y todo. Y allí nos fuimos haciendo a la idea de que me volvía. Cada vez me vengo menos triste, porque la veo totalmente instalada/integrada y muy feliz. De manera que aunque me da mucha pena, se me pasa en seguida. En el aeropuerto acabé de comprar todo lo comprable y en seguida al avión, que iba medio vacío. Todo a su hora. Llegué a las 21:35 clavadas. Un año más encantada de estar en Londres con Sofía que ya controla aquello a nivel nativo, y claro, se me cae la baba de ver cómo se maneja, dioss, quién la ha visto y quién la ve. Me hace muy feliz, sí señor.
Suzy











































.jpeg)
.jpeg)

