sábado, 22 de noviembre de 2014

EN BUSCA DE HARRY POTTER

Hooooola de nuevo.Ya pensabais que no volvería, ¿verdad? Yo también. Pero aquí estoy de nuevo. Total ¿qué son cinco meses de nada? Pues eso, nada o mucho, según se mire. Si os digo que he estado muy liada no me vais a creer, ¿verdad? Desde que empezó el curso no he tenido mucho tiempo que digamos. Que me diréis,  ¡vaya excusa más barata!  Pero es cierto, cuando tenía hueco no tenía Internet y cuando tenía Internet no tenía hueco. Pero el miércoles volví al instituto a saludar a mis antiguos alumnos y compañeros y de repente me han entrado unas ganas locas de comunicarme por aquí otra vez.
   Estoy muy contenta en mi nuevo centro. El hecho de volver a dar inglés a tiempo completo me está sentando genial. No me había dado cuenta de lo mucho que lo echaba de menos. Tengo que admitir que la experiencia de dar Lengua Castellana estuvo bien, pero prefiero dar inglés, se me da mejor, jeje.
   Eso no quiere decir que no eche muchííísimo de menos a mis antiguos alumnos de Isaac Peral. Por supuesto que sí, como me pasó cuando me fui llorando de Roldán. No lo puedo evitar, ya sabéis que soy una sentimental, qué le voy a hacer. 
   Bueno, para no colgarme mucho, el resultado de esta nueva situación es que aún me estoy aclimatando al centro, a los alumnos, a los compañeros, al horario y a los viajes en coche después de 6 años yendo a  trabajar andando. 
   Dicho todo esto como excusa, os voy a contar algo, que ya toca. Este verano estuvimos en Oxford aprovechando la consabida visita a las Islas. Yo había estado de pequeña, en los 80 y por supuesto no me acordaba de nada. El motivo principal para visitarlo no era solo el de conocer la ciudad, sino el de tratar de encontrar algunas de las localizaciones de las películas de Harry Potter. En particular de la primera, 'Harry Potter y la piedra filosofal'. Una de las secuencias más conocidas se rodó en una de los colegios universitarios más espléndidos de la ciudad. Estoy hablando de Christ Church que se fundó a principios del siglo XVI en tiempos de Enrique VIII. El monarca insistió en que la capilla del colegio se convirtiera en la catedral de la ciudad, siendo por este motivo única en el mundo. El College Hall de Christ Church, esa gran sala con largas mesas de madera pulida e impresionantes retratos (incluido el de Lewis Carroll que estudió y enseñó allí)  sirvió de inspiración para la versión cinematográfica del comedor de Hogwarts. Así mismo la secuencia en que la profesora McGonagall da la bienvenida a los alumnos de primer curso a Hogwarts se rodó en la escalera principal de Christ Church que lleva justamente al gran salón.
Así que como buenos mitómanos allí nos plantamos con nuestras cámaras y con no sé cuántos japoneses más, para no perder detalle y empaparnos de todo el ambiente que se respira al franquear esos muros.
Y como podéis ver en la fotos es precioso y se respira cultura, paz y serenidad. Aunque como no podía ser de otra forma estaba a reventar de turistas, es lo que tiene viajar en agosto. 
   Oxford ha servido de inspiración para muchas películas y en particular Chirst Church ha salido en más de una. La serie original de la BBC 'Retorno a Brideshead' también se rodó en parte aquí. Las habitaciones del colegio universitario de Sebastian Flyte estaban en el llamado Peckwater Quad. El personaje de Anthony Blanche, también de Brideshead, fue sumergido en el estanque del Tom Quad que es el gran patio que hay en la entrada de la Tom's Tower.  El gran salón también salió en la película española 'El último viaje de Robert Rylands' de Gracia Querejeta. 
   Pero no solo Christ Church, toda la ciudad se puede utilizar como localización ya que está muy bien conservada. Casi por casualidad ¿o fue el destino? entramos a comer a un pub, The White Horse, que resultó que había servido de localización en la película 'Los Crímenes de Oxford' que Alex de la Iglesia rodó con Elijah Wood (Frodo en 'El Señor de los Anillos'). De modo que entre Harry Potter, Frodo y Sebastian Flyte, yo estaba encantada. Ahora eso sí, se respira cultura y todo lo que tú quieras pero el filón que han encontrado con Harry Potter es inagotable. El merchandising es impresionante. Todo lo que os podáis imaginar se vende. Hasta un Dobby tamaño natural por el módico precio de 2000 libras. Sí, habéis leído bien, 2000. Por último, no dejéis de visitar el Museo de Historia Natural que es una preciosidad. No es el de Londres, pero está genial. Tanto el continente como el contenido. El edificio es muy bonito y todo lo que tienen dentro muy interesante. Está especialmente indicado para ir con niños, pero los adultos fliparán igual. Esto lo digo pensando en mi amigo Javi que tiene que llevar a su hija Irene a ver todo lo de Harry Potter y ya de paso disfrutarán de esta maravilla.
Bueno, pues ya nos hemos puesto al día. Ahora me podéis contar cómo os va si queréis.
Prometo no volver a abandonar este sitio más. :) 
Un beso
Suzy






















domingo, 22 de junio de 2014

DESPEDIDA 4º ESO

   Y ahora se supone que tengo que dar un discurso diciendo lo maravillosos que habéis sido y aconsejándoos sobre lo que deberíais hacer cuando dejéis el instituto.
   Después de pasarme cuatro años dándoos caña y tirándoos la bronca porque seguís sin poner el infinitivo cuando hay un auxiliar o la –s de la 3ª persona del singular.
   Cuatro años hace ya que llegasteis hechos unos mocosos, y lo digo literalmente, porque no sé la de paquetes de pañuelos que habré gastado para no dejaros salir de clase.
   Ahora ya sois personas, pero hace cuatro años estabais muy zumbados. Así que este año cuando llegaba a clase resoplando por culpa de los de primero, os daba la risa, pero vosotros erais iguales hace cuatro años.
   En este tiempo os han pasado muchas cosas y yo he sido testigo de algunas de ellas. Habéis estado enfermos (algunos más que otros), habéis suspendido, habéis aprobado, habéis discutido con vuestros padres, os habéis peleado entre vosotros y os habéis reconciliado. Vuestros padres, vuestros pobres padres, ellos sí que han sufrido con vuestras notas, vuestras dudas, vuestras equivocaciones o vuestras salidas. Vuestros padres que os trajeron hechos unos canijos y se les partió el corazón cuando os tuvieron que dejar aquí. Algunos erais tan bajitos que os teníamos que poner en primera fila para que no os taparan la pizarra. En estos cuatro años habéis crecido mucho, y no solo físicamente, también como personas.
   Yo me he enfadado con vosotros muchas veces, no solo por el jaleo que montabais en clase, sino porque me sacabais malas notas o no conseguía que os aprendierais la dichosa lista de verbos irregulares.
   Los supervivientes de mi primero E son auténticos campeones y lo mismo los de segundo B y C; por no hablar del tercero C del año pasado. Veros aquí sentados me llena de orgullo y satisfacción, como diría el Rey.
  Pero es cierto, sobrevivir a primero y segundo y conseguir que no abandonéis es cada día más difícil. Todo lo que hay detrás de la valla es mucho más interesante que lo que tenemos que contaros los profesores. O por lo menos, era más interesante hasta que llegaron los móviles con Internet. A partir de ese momento el universo entero podía estar debajo del cajón y la tentación de no conectarse era muy grande. Aunque me llevara el cesto y recogiera los móviles antes de empezar, seguíais trayéndolos a clase. No hay manera, esa batalla la tengo perdida definitivamente.
   Ahora empieza una etapa en la que tenéis que tomar decisiones y os van a asaltar muchas dudas. Cuando llegasteis querías ser mayores y ahora seguro que desearíais ser pequeños para no tener que decidir tanto.
   Y es que a partir de ahora tendréis que empezar a pensar qué queréis hacer con vuestras vidas y eso no es nada fácil. Vuestros padres y nosotros siempre hemos estado ahí para aconsejaros y seguiremos estando, pero en el fondo sois vosotros los que tenéis que elegir.
   Y os podéis equivocar, os tendréis que equivocar, pero eso  forma parte del aprendizaje, porque esto no ha hecho más que empezar. Habéis aprendido bastante, bueno, unos más que otros, pero os queda mucho por aprender y para eso tenéis que trabajar y mucho.
   Os ha tocado una época complicada y os lo han puesto muy difícil. Ahí fuera hay mucha gente y todos quieren lo mismo, trabajar poco y ganar mucho. Pues, con ese planteamiento vamos mal. Tenéis que dejaros la piel y hacerlo muy bien para que os escojan a vosotros en lugar de al de al lado. Pero hay que trabajar duro y dar lo mejor de vosotros mismos. Ya sabéis el dicho de que hace más el que quiere que el puede. Aquí estamos hartos de verlo. Alumnos con mucho potencial y con capacidad para hacer lo que quieran que se nos van al lado oscuro o que directamente son tan vagos que ni lo intentan. Si las cosas están mal para los que están preparados, ni que decir de los que no tienen ninguna titulación.
   Todo este rollo os estará sonando a ralladura, pero es lo que hay y si ahora no lo veis porque estáis más preocupados por ganar al Candy Crush, jugar al fútbol, ir a la pista de skate o salir de fiesta, no os preocupéis, ya caeréis.
   No os agobiéis si todavía no sabéis si queréis estudiar bachillerato o hacer un ciclo formativo. Pensadlo bien y sed honestos con vosotros mismos. Preguntaos qué os gusta estudiar y no me vale que no os gusta nada o que no se me da nada bien. Todo el mundo es bueno para algo, pero tendréis que averiguarlo.
   Yo por ejemplo, nunca quise ser profesora. Ya sabéis lo que me gusta el cine. Yo quería hacer cine, pero me faltó valor.  Aunque era muy hippie y muy decidida, no me veía viviendo de okupa y poniendo copas en Madrid para poder estudiar cinematografía. Mis padres me lo pusieron claro, ellos me pagaban la carrera en Murcia si estudiaba Filología, lo del cine en Madrid tenía que ser por mi cuenta. Así que no me fui.
   Y si hago balance creo que no me ha ido tan mal. No sé qué habría sido de mí si me hubiera ido a Madrid a buscarme la vida, puff y en los años 80 nada menos.
   Definitivamente no estaría aquí delante de vosotros esta noche y me habría perdido la maravillosa oportunidad de conoceros.
Y no es peloteo, en serio, sois geniales, aunque os prefiero por separado para que no me volváis loca. Sois muy buena gente y podéis hacer grandes cosas si os lo proponéis, no dejéis que nadie os diga lo contrario y si alguien os lo dice me lo mandáis a mí que yo se lo explique.
Dejad que el mundo os cambie y vosotros podréis cambiar el mundo.
Os quiero. 

Suzy
 
 

domingo, 25 de mayo de 2014

GÉNESIS: SALGADO

Hola de nuevo a todos y perdón por haber tardado tanto en actualizar esto. Parece que he estado hibernando cual oso pardo, la última vez que escribí algo aún teníamos horario de invierno. No voy a decir que no he tenido tiempo porque mentiría, más bien no he tenido ganas de contar mis tonterías.
Pero este fin de semana ha ocurrido algo que me ha devuelto las ganas de comunicarme con el universo. He recuperado la inspiración. :)
Se ha celebrado la octava edición de FOTOGENIO y al acudir como participante he podido disfrutar en directo de conferencias, clases magistrales y exposiciones de la mano de alguno de los mejores fotógrafos de este país. El festival lleva celebrándose 8 años, como he dicho, pero yo no lo conocía. Lo cual tiene delito porque se celebra en mi querido Mazarrón. Y es que a Mazarrón yo en invierno no voy mucho, por no decir nada, y me desconecto bastante. 
A lo mejor tiene algo que ver el hecho de que ahora que tengo una cámara réflex, me intereso mucho más por todo lo que tiene que ver con la fotografía. Aunque una vez más toda la "culpa" la tiene mi amiga María Luisa, que se ha convertido en mi agenda cultural particular. Ella lleva mucho más tiempo que yo haciendo fotos de verdad y está muy puesta en esto de las exposiciones y simposios.
De modo que en el mes de febrero me dijo que se iba a apuntar a un encuentro de fotógrafos que se hacía en Mazarrón, porque el plato fuerte de este año era nada más y nada menos que SEBASTIAO SALGADO.
No lo dudé ni un minuto y de hecho nuestras acreditaciones estaban entre las cien primeras. Cual sería nuestra sorpresa cuando al llegar vimos que se habían acreditado más de 700 personas. Pero es que el reclamo de Salgado era muy grande. Vino gente de toda España solo para poder verlo un par de horas. Entre ellos mi queridísimo amigo Miguel Sánchez, compañero de carrera con el que me he vuelto a encontrar hace poco y del que ya no me separo ;)
Huelga decir que ha merecido la pena cada minuto. Su obra está de sobra reconocida y no voy yo a descubrir nada nuevo ahora, pero su personalidad, su humanidad, su humildad y su grandeza fueron una revelación casi mística para los que estábamos allí. 
Empezó hablando de su infancia en la hacienda de sus padres,  de sus estudios de Economía, de su activismo político, de cómo tuvo que dejar Brasil e irse a Francia, de cómo descubrió la fotografía, casi por casualidad y de cómo tomó la decisión de dedicarse a esta profesionalmente, en lugar de irse a Washington a trabajar como economista para el Banco Mundial.  
Después de esa primera parte en la que ya nos tenía conmovidos, nos puso un pase de algunas de sus mejores fotos de su etapa como fotoperiodista  acompañado de una música sobrecogedora. 
Como ya habréis imaginado los que saben de mi faceta sensiblera, me pasé los veinte minutos llorando. Pero es que si no te conmueves con esas imágenes... bueno, hay gente muy dura que no llora nunca, pero no es mi caso. No solo por la belleza de todas ellas, que ya de por sí emociona, sino por la dura realidad que muestra.
De hecho, en la segunda parte de la conferencia nos contó que después de haber estado recorriendo el planeta trabajando para agencias como Gamma y  Magnum y tener que cubrir alguno de los peores conflictos del siglo XX, como el genocidio de Ruanda o la guerra de Bosnia, acabó enfermo. Había visto tantos horrores que decidió no volver a hacer ni una sola foto. Nos dijo que estaba tan afectado anímicamente que no podía ni tener relaciones sexuales con su mujer porque su esperma se volvió sanguino. Tenía la próstata destrozada y empezó a hacerse pruebas de todo tipo. Pero su médico le dijo que no tenía nada, estaba todo en su cabeza. De modo que decidió volver a sus raíces, a la hacienda de sus padres, al contacto con la naturaleza. Pero al regresar se encontró con que la tierra y todo el bosque tropical que él recordaba de su infancia había sido destruido. Así que empezaron una labor de reconstrucción y replantaron miles de árboles.
Cuando vio que el bosque se regeneraba y cobraba vida, él empezó a curarse y de nuevo tuvo ganas de fotografiar. Pero esta vez quería hacer un recorrido por el planeta y fotografiarlo tal y como se creó. Quería que fuera una carta de amor al planeta. Así nació GÉNESIS.
El proyecto le ha llevado 8 años y su cámara le permitió que la naturaleza le hablara y él tuvo el privilegio de escuchar. Nos dijo que no es muy religioso y que no se considera creyente, pero que siempre ha creído en Darwin y que por ese motivo el proyecto empezó en Las Galápagos. Cuando estaba fotografiando a una iguana, que es lo menos parecido a un ser humano que te puedes encontrar, se quedó mirando su pata con sus cinco dedos y sus garras y  vio que era idéntico al brazo de un guerrero medieval con su armadura y su cota de maya. Y en ese momento se dio cuenta de que la iguana era su prima. La conexión era total.  Intentado fotografiar a una tortuga gigante no consiguió la foto que quería hasta que se arrodilló y hundió sus codos en la tierra hasta estar a la misma altura que ella. En ese momento la tortuga lo examinó y lo estuvo oliendo y observando del mismo modo que él la observaba a ella y así pudo tomar las fotos. Si no nos damos cuenta del daño que le estamos haciendo al planeta, no nos durará mucho más. 
El pase de las mejores fotos de Génesis acompañado una vez más de música, fue impresionante y estremecedor. Tras quedarnos sin palabras empezó el turno de preguntas y la verdad es que no estuvieron muy acertadas. Sin embargo las respuestas fueron más que satisfactorias. Contó el motivo por el que sus fotos son siempre en blanco y negro. Dijo que su último reportaje en color lo hizo para la revista LIFE sobre el 70 aniversario de la Revolución Soviética y que a partir de ese momento decidió que el color le distraía de lo que él quería mostrar en sus fotografías.
Mientras que estábamos en la cola esperando para entrar, habíamos conocido a un fotógrafo étnico, Eduardo Lostal, que había viajado desde Santander sólo para  hacerle una pregunta sobre una de las tribus que él ha fotografiado y a la cual tenía intención de ir en diciembre. La pregunta en cuestión era referente a las baterías y a si había tenido problema para que no se descargaran a 40 grados bajo cero. Le dijo que él se las ponía en contacto con su piel y así las recargaba y había podido hacer todas las fotos que quería de estos nómadas de Siberia, los Nenets.
Le dijo que el problema había sido no poder lavarse, que ellos no se lavan y que había estado dos meses sin hacerlo. O hacer tus necesidades en la nieve a 50 bajo cero y con viento, que ahí el problema era que los cojones se te quedaban como pasas. Y que la ropa que él llevaba especial para esas temperaturas cuando llevaba 12 horas haciendo fotos se le congelaba y al verlo, los Nenets le habían dejado una piel de reno para que se la pusiera del revés y de ese modo pudo hacer fotos hasta sin guantes. 
Y así podíamos haber estado toda la tarde oyéndolo y aprendiendo. Pero todo lo bueno se acaba. 
Aunque decididamente después de un encuentro tan revelador como este, quiero pensar que puedo ser mejor persona.
Gracias maestro por existir.

Suzy
 










martes, 18 de marzo de 2014

DESCRIPCIONES

Hola de nuevo, han pasado casi dos meses desde que me deje caer por aquí y la verdad es que me han pasado un montón de cosas desde entonces. Sin embargo, hay cosas que no cambian mucho, como mis alumnos, que siguen siendo una fuente inagotable de inspiración. Tengo que reconocer que aunque los pequeños me vuelven tarumba, tienen esa frescura y espontaneidad propia de la inocencia que los hace muy auténticos.
Ahora que no se me molesten los mayores, que también los quiero mucho, conste.
Hace un mes  más o menos, a estos alumnos de 1º de ESO a los que les doy  Inglés y Refuerzo de Lengua castellana (por obra y gracia de los recortes del ministro Wert), les pidió su tutora, mi querida amiga Flori, cuando estaban viendo el tema de las descripciones en Lengua, que me describieran. Sí, todos a describirme a mí. De hecho, lo planteó como un concurso, cuyo primer y segundo premio consistía en un desayuno completo de la cantina. Ellos lo hicieron como ejercicio de clase y yo ahora lo voy a poner aquí como un ejercicio de egocentrismo ;)
Los dos ganadores los pondré al final. Bueno, aquí las tenéis, a ver qué os parecen.

_Susana es alta, tiene el pelo castaño rubio. No sé si se lo tiñe, pero a simple vista lo parece. Es muy alegre y divertida. Le gustan los Beatles y Tintín y es profesora de inglés y de refuerzo de lengua, aunque estudió inglés, pero por el tema de la crisis tuvo que empezar a dar las dos asignaturas.
Alejandro Martínez Sánchez.

_Es rubia, lleva gafas, lleva una bata blanca. Le gusta mucho Tintín y  Peter Pan le gusta, pero no tanto.
Le gusta escribir mucho en la pizarra para que no paremos de copiar. No manda muchos deberes. Es muy buena y muy graciosa y muy cariñosa.
Estefanía Antonio Baillo.

_La maestra es buena persona. Grita un poco, pero estamos acostumbrados. Es alta, siempre lleva una bata blanca que parece un médico. Siempre lleva gafas. No es ni gorda ni flaca. Lleva guantes con los dedos recortados por los dedos. Cuando decimos algo muy gracioso lo apunta en su agenda. Le encanta Tintín y no le gusta enviarnos deberes. Cuando se cabrea se pone roja como un tomate, pero para mí es la mejor maestra del mundo.
Ginés Carrillo Raja.

_Es una persona simpática, agradable. Cuando se enfada es malilla, pero como persona es un cachito de pan. Es rubia, utiliza gafas y le encanta Tintín. Siempre lleva una bata blanca, le encanta el inglés. Siempre escribe sobre nosotros. Es de puntazos, con eso quiero decir que a veces se está riendo y otras veces se enfada. Con ella te partes de risa. A la gente le cae muy bien.
Zahira García García.

_La profesora Susana es muy buena y simpática, siempre está de buen humor. Tiene el pelo largo y de color rubio. Lleva unas gafas de color azul y siempre lleva una bata de color blanco. Es profesora de inglés y refuerzo de lengua. Con ella las clases se nos pasan rapidísimo, yo siempre la estoy sacando de sus casillas: tocándole el pelo, cogiéndole las manos, diciéndole lo guapa que es etc...hasta que la harto demasiado y me mete un chillido. Es un poco despistada, porque cuando toca inglés trae lengua y cuando toca lengua trae inglés, pero ahora ya no está tan despistada. Es payasa, siempre está de risas. Para mí es mi profe prefe y porsupuestísimo yo soy su alumna preferida.
¿A qué sí? Jajajaja.
Natalia Guillén Alburquerque.

_Susana es alta, rubia. Viste con partes de arriba sencillas, vaqueros y zapatos marrones y como no...su bata blanca, rasgo por la que la puedes distinguir de CASI todos los profesores.
De sus gustos y demás sé poco, apenas sé que es graciosilla y permisiva a veces, pero se pone seria si la cansas. Además es un poco "Friki" como yo. ¡Ah! se me olvidaba...que lleva gafas azules, es atenta, elocuente y  la comida que más le gusta es el arroz de su madre.
José Casanova Fernández.

_Para mí la mejor profesora es Susana. Lleva siempre una bata de color blanco y también lleva unas gafas de color azul muy chulas. La profesora es muy graciosa con nosotros. Casi siempre me tiene manía a mí porque siempre hablo. Da Inglés y Refuerzo, para mí yo creo, que a la profesora no le gustan los jueves, porque son dos horas seguidas con nosotros y se cabrea mucho a veces porque hablamos. También hace unos gestos cuando se cabrea que nosotros siempre nos reímos con los gestos que hace y lleva los ojos de color azules y es muy guapa la profesora y por eso para mí es la mejor profesora que me ha dado dos años seguidos, este año Inglés y Refuerzo de Lengua, y Lengua el año pasado.
Nabil Amirou Córdova.

_Es una mujer alegre, es de las personas que te transmiten mucha alegría. Graciosa pero de manera inteligente. Generosa, por lo menos con sus bolis. Simpática, agradable y activa, es muy nerviosa en clase.
Tiene el pelo largo castaño con reflejos rubios. No tiene la cabeza muy grande, mediana por así decirlo. Tiene los ojos marrones claros y lleva gafas de pasta azules, de modernos. Tiene la boca pequeña igual que la nariz. Ella es alta, delgada, tiene las manos y los pies pequeños. Viene siempre a clase con la bata de médico y  jersey y con guantes cortados para que sobresalgan los dedos.
Esta es nuestra profe de inglés y refuerzo.
Victor Riquelme Rodríguez.

¿A qué molan mazo? :) Son monísimos, aunque es cierto que dan mucha caña.
Un beso chicos, os quiero.
Suzy


martes, 28 de enero de 2014

EL CHÓFER DEL ROLLS


'Vivir es fácil con los ojos cerrados' es además de una estrofa de 'Strawberry fields' el título de la última película de David Trueba. En el año 2006, El País Semanal  publicó una entrevista sobre un profesor de inglés que en el año 1966 se había trasladado a Almería para entrevistarse con John Lennon que se encontraba allí rodando una película titulada 'Cómo gané la guerra'. Este profesor utilizaba las canciones de los Beatles para enseñar a sus alumnos, pero tenía algunas lagunas en las letras. En esa época los discos (LPs) no solían incluir las letras de las canciones. De modo que le resultaba complicado conseguirlas, pues había cosas que le costaba entender. Ese profesor ya habréis adivinado que no es otro que el genial Juan Carrión, a quien ya dediqué una entrada (I must apologize for not having done my homework) en mayo de 2010 con motivo del homenaje que le rendimos.
David Trueba solo ha usado la anécdota del encuentro con Lennon como hilo conductor para contar una historia sobre unos personajes que se cruzan en esa España profunda y cañí. El resultado es una cinta sin pretensiones, sencilla, intimista y que por tanto no gusta  a todo el mundo. Pero es que el cine de David Trueba siempre es así. Él dice que lo suyo no es contar grandes batallas, sino historias pequeñas que parecen intrascendentes e insignificantes pero que precisamente por eso se convierten en grandes.
Conocido igualmente por sus trabajos como guionista, periodista, escritor y director, se trata de un autor extremadamente personal que no se deja influenciar por modas o tendencias.
La película acapara 7 nominaciones para los próximos Premios Goya, entre ellas las de mejor película, mejor director y mejor actor. El personaje del profesor lo interpreta Javier Cámara y hay que reconocer que está sublime. Aunque David Trueba se haya quedado solo con la anécdota del encuentro con Lennon, como ya he dicho, la película consigue reflejar la entrega de ese profesor que es capaz de entrevistarse con el mismísimo Lennon con tal de mejorar sus clases. Cualquier cosa para que sus alumnos aprendan inglés.
Al mismo tiempo es un personaje que no duda en tender una mano a dos jóvenes totalmente desorientados, y que estaría dispuesto a lo que fuera para ayudarles, incluso a casarse con la chica para "salvar su honra." Un tipo auténtico, honesto, generoso, un verdadero caballero, en el sentido más literario de la palabra.
Javier Cámara no es Juan Carrión pero sí se le puede reconocer en su entrega, su honradez, su constancia, y su tozudez. Juan Carrión asistió al estreno de la película y le gustó, le gustó bastante. También estuvo en el rodaje y parece ser que se lo pasó muy bien. El hecho de Juan esté a punto de cumplir los 90 hace aún más increíble toda esta historia.
El pasado martes 21 la UPCT (universidad politécnica), organizó un encuentro abierto entre Juan Carrión y David  Trueba por este motivo. Yo como buena groupie no podía faltar al evento. Además de por ser antigua alumna de Juan, por ser muy aficionada al cine y por haber disfrutado de la película.
El acto podría ser multitudinario, pues gracias a las redes sociales y a la prensa ordinaria se le había dado mucha publicidad. Yo pensé que si todos los antiguos alumnos de Juan decidían ir, íbamos a estar hacinados (más o menos cómo estábamos en sus clases). De modo que me planté allí la primera, literalmente, no estaban ni los conserjes. Y empezó a llegar gente. Me encontré con mi buena amiga Rosa, la que le organizó el homenaje en el 2010 y nos sentamos en primera fila a esperar a la estrella. Y cuando digo la estrella me refiero por supuesto a Juan. Si tuviera que definir el encuentro en un par de palabras sería entrañable y emotivo. Entrañable porque David Trueba es muy entrañable. Parecía que nos conociera de toda la vida. Entrañable también porque Juan ahora despierta mucha ternura. Verlo tan mayor y tan frágil... aunque sigue sin cortarse a la hora de tirar la bronca al que se ponga por delante.
Y emotivo porque el primero que se emocionó fue él, Juan, de vernos a todos y de tener a David Trueba ahí, y por todo en general, supongo. Pero si hasta yo me emocioné, claro que eso no es noticia, jejeje, sobre todo para los que me conocen.
Primero intervino Juan explicando cómo llegó a Almería en autobús (Javier Cámara llega en su 850) y cómo se las arregló para contactar con Lennon. Dijo que cuando preguntaba por él lo miraban con cara de marciano, pues nadie sabía quién era. Por supuesto, nadie hablaba inglés en esa época y menos en esa zona. Le dijeron que se pasara por un restaurante y allí se plantó a la mañana siguiente. Pero no eran los de la película de Lennon, sino unos americanos que también estaban rodando por allí.  Finalmente y gracias al chófer del Rolls Royce de Lennon, consiguió pasarle una servilleta con unas preguntas. Se produjo el encuentro que fue muy interesante, según Juan, pues Lennon estaba haciendo una peli que no le interesaba mucho en un sitio en el que no entendía a nadie y nadie lo entendía a él. De repente apareció este profesor con todos sus cuadernos para hablarle de sus letras y eso sí le interesaba. Le prometió que los revisaría y empezó a hacerlo, pero ya se sabe lo que es un rodaje, no tenía mucho tiempo. Juan tenía que volver a Cartagena y se le estaba acabando el tiempo, así que el viernes le dijo al chófer que le dijera a Lennon que se diera prisa en terminar (genio y figura). Se los devolvió sin terminarlos todos, pero casi. Se empeñó en rellenar los huecos con rotuladores de colores, de modo que la letra de Yellow Submarine la corrigió en amarillo y así sucesivamente.
Lo primero que le preguntaron a Trueba fue que por qué Javier Cámara era de Albacete y no de Cartagena. Explicó que él es una persona muy púdica y no le gusta escarbar en las vidas ajenas. Además necesitaba que el personaje partiera de Albacete, que está bastante más alejado del sur y que se fuera encontrando por el camino con las otras dos historias paralelas. Si hubiera salido de Cartagena habría llegado mucho antes.
También le preguntaron si no se arrepentía de no haber sabido más acerca de la persona de Juan y haberlo puesto en el personaje de Javier Cámara. Una vez más, insistió en que no pretendía hacer un biopic, no se trataba de contar la vida de Juan Carrión, que por supuesto, da para dos películas más como mínimo; pero que cuando lo conoció no se arrepintió de haber creado el personaje de Javier, pues en esencia tenía los mismos valores machadianos que había visto en Juan.
Juan también dijo que no podía entender que las clases de inglés de ahora fueran un par de veces por semana. Dijo que el aprendizaje de una lengua es durísimo y tedioso y que hay que trabajarlo a diario y que por supuesto las canciones son la mejor manera de aprender el vocabulario, pues se retiene mucho más facilmente. Trueba le preguntó si era cierto lo que le había contado María Dueñas acerca de que él había tenido que asistir a los partos de las mujeres de los oficiales americanos, cuando trabajó para ellos en Tentegorra. Casi se parte de risa al recordarlo y dijo que sí, que por aquel entonces tenía un alumno que era ginecólogo y asistía a las americanas, y que alguna vez le había pedido que le ayudara a traducir.
También dijo que estaba allí gracias a otro alumno suyo que le había operado de corazón y que si no llega a ser porque lo atendió en seguida no lo cuenta y que debería dar la cara. Por supuesto, el alumno en cuestión dio la cara para deleite de los presentes. Las preguntas se fueron sucediendo y las intervenciones de ambos fueron divertidas, interesantes, por momentos emotivas y sobre todo muy amenas. En un momento dado le preguntaron por los Goya y Trueba invitó publicamente a Juan a acompañarlo a la ceremonia.
Yo no pensaba intervenir. Normalmente se me hace un nudo si tengo que hablar en público, pero a medida que avanzaba la tarde me di cuenta de que había pocas personas en la sala que hubieran visto la película y yo quería decirle a Trueba que me había encantado.
Así que fui la última en hablar y dije que no necesitaba micrófono por estar todo el día gritando a mis alumnos y que sí había visto la película y me había gustado. No obstante, esto último no se me entendió muy bien pues me emocioné al decirlo. ¡Patético!
Después de tan brillante final, se despidieron y la gente empezó a acercarse tanto a Juan como a Trueba. Yo estando delante y viendo que no había excesivo agobio me aventuré a pedirle a un amigo que me hiciera una foto con él. Es un tipo muy accesible y de lo más normal. Cuando me hice la foto aproveché para contarle en décimas de segundo cómo había sido ser alumna de Juan, cómo había influido en mi vida y me había hecho acabar dando clases de inglés y seguir usando las canciones. Me preguntó dónde daba clase, me dijo que su hermano era director de una de las EOI de Madrid, le dije cómo Juan nos llevaba a examinarnos en tren; cómo se tomó la muerte de Lennon; cómo acojonaba en clase y cómo me había encantado la película aunque J. Cámara no tuviera nada que ver con todo eso. Así que me dio dos besos y me despedí con un subidón sin precedentes.

Suzy








viernes, 27 de diciembre de 2013

SUGAR MAN

Hola de nuevo y felices fiestas a todos. Ahora que Sudáfrica vuelve a estar desgraciadamente en el candelero, Dios bendiga a Mandela,  no me gustaría desaprovechar la oportunidad para recomendaros fervientemente el documental que ganó el Oscar en la pasada edición de los premios de la Academia. Se trata de SEARCHING FOR SUGAR MAN y como he dicho se alzó con el Oscar al mejor largometraje documental.
Tengo que decir que aunque había oído algo, no lo había visto y de no ser por mi amiga Mª Luisa (muchas gracias) probablemente me habría perdido una de las mejores películas del año que está a punto de terminar.  La película nos cuenta la historia de un cantante, Sixto Rodríguez, que grabó dos discos a principio de los 70 en su Detroit natal y que apenas consiguió vender algunas copias en los Estados Unidos. Podía haber sido tan grande como Dylan, pero por caprichos del destino se le condenó al olvidó y abandonó una más que prometedora carrera. Pero eso no es lo que hace de la  película una cinta realmente conmovedora e impresionante, lo que la hace increíble es el hecho de que por puro azar uno de esos discos llegara a la Sudáfrica del Apartheid y convirtiera a Rodríguez en un icono para los sudafricanos.
Nos cuenta como en Sudáfrica aún hoy,  Rodríguez es como Elvis. Lo más grande. Con solo dos discos se convirtió en un símbolo para  la juventud a la que el Apartheid se lo prohibía todo. Rodríguez representaba todo lo que querían llegar a ser y no les dejaban. Pero él nunca lo supo. La película cuenta cómo uno de esos jovenes sudafricanos pasó mucho tiempo buscando incansablemente a Rodríguez y... "hasta aquí puedo leer",  porque sino os la desvelo y no estaría bien. En serio, tenéis que verla. La historia, los personajes, la manera de contarla y sobre todo la banda sonora, es una maravilla.
Y como muestra un botón, aquí tenéis uno de los grandes y olvidados éxitos de Rodríguez.

Suzy



sábado, 30 de noviembre de 2013

¡¡¡PERO QUE PÚBLICO MÁS TONTO TENGO!!!

No es la primera vez que expreso a través de esta vía mi indignación sobre la falta de civismo, falta de respeto, falta de educación en general y por el no saber estar en todo tipo de eventos culturales. De hecho, empecé a escribir este blog hace ya cuatro largos años a raíz de un disgusto que me llevé viendo una obra de teatro en la que  no pararon de sonar los móviles. La cosa lejos de mejorar ha empeorado con creces. Ahora es prácticamente imposible disfrutar de ningún espectáculo sin interrupciones.
El título de la entrada es un homenaje a Kaka de Luxe y ya es la segunda vez que tiro de ellos porque me viene al pelo el título de esa canción. 
Anoche tocaron en Cartagena los míticos THE WATERBOYS en el auditorio de El Batel. El concierto estuvo fenomenal a pesar del público. Durante las dos horas que duró el mismo, el "respetable" no paró de mandar whatsapps, grabar o hacer fotos con los consiguientes fogonazos que se producen mientras que escriben, (¿¿qué escriben??, ¿¿la crítica para algún periódico??), fotografían, o graban, en lugar de ver el concierto. 
Tampoco pararon de usar el móvil como linterna para encontrar los asientos en los que no estaban sentados a la hora que se suponen que tenían que estar sentados, para no MOLESTAR ni a los que estamos sentados a nuestra hora, ni a los que están en el escenario.
¿Por qué no se cierran las puertas y se les deja con las susodichas en las narices por no haber sido puntuales? 
Y por si todo ese cachondeo no fuera suficiente teníamos que dejar el pabellón bien alto y demostrar que somos catetos a babor y a estribor y tenemos que dejar constancia de nuestro paso por allí. Nos faltó una pancarta que llevara escrito: "El Nota estuvo aquí". 
Porque eso sí, para dar la nota no necesitamos que venga nadie de fuera a darnos lecciones, se nos da de putamadre.  
Ya me he quejado de que en Cartagena da lo mismo que sea una película, una obra de teatro o un concierto de La Mar de Músicas. Cualquier excusa es válida para sacar los "exploradores" y saludar a la aldea global mientras te tomas unas cañas. Ningún respeto hacía los que tocan, actúan, o la peli de turno. Y además no hacemos distinciones, no, en eso no somos clasistas, tratamos con la misma falta de respeto a Ludovico Einaudi, The Waterboys, John Fogerty, Alondra Bentley...  
En el pedazo de concierto que dio John Fogerty en San Javier hace unos años, unos imbéciles (por no decir otra cosa) que estaban a mi lado se pelearon con otros jamelgos que estaban delante porque unos tenían la pancarta más grande o algo así. De hecho, llegaron a las manos literalmente, en lugar, una vez más, de disfrutar del concierto. En el concierto de Alondra Bentley del año pasado, en  un bar de aquí de Cartagena estuve a punto de retirarle el saludo a alguno de los cenutrios que estaban conmigo y no pararon en todo el concierto de dar el follón. No sabían lo que habían ido a ver (con eso de que era gratis) y claro, no les pareció de su agrado. Alondra Bentley que es todo paz y amor, no se lo tomó mal, pero yo los hubiera fusilado allí mismo. Al terminar ese concierto (marzo 2013)  fue cuando escribí:  "¿POR QUÉ NO TE CALLAS?"  en este mismo sitio para quejarme de lo mismo que me estoy quejando ahora.  No recuerdo si dije que cada vez me estoy volviendo más radical, por no decir nazi, en cuanto a lo de la tolerancia cultural. TOLERANCIA CERO. La cultura hay que pagarla, a ver si así dejan de ir los que se creen con derecho a sabotearla. 
El cantante de THE WATERBOYS, Mike Scott, no tiene la misma capacidad de "comprensión" que Alondra Bentley. Sin llegar a la mala leche de que hace gala su colega Van Morrison, no le sentó nada bien las constantes interrupciones de parte de ese sector del público que no sabe estar, que no sabe distinguir entre estar en un estadio de fútbol o estar en un teatro, auditorio o cine. De hecho el concierto duró menos de lo que podía haber durado porque se mosqueó bastante y tocó lo justo, sin hacer concesiones. 
Ocurrió lo mismo con la fiesta del cine el pasado mes de octubre. Está muy bien que bajen el precio de las entradas, pero te arriesgas a que vaya al cine gente que no sabe ir al cine, no sabe dónde poner los pies, no sabe ni puede apagar el móvil aunque se lo digan los mínions de Gru, no sabe callarse, ni en definitiva comportarse como personas. 
Con todo y con eso el concierto de anoche fue fantástico y sonaron maravillosamente.Yo lo disfruté bastante, a pesar como digo de los impresentables que había entre el público. 
Ahora que están prohibiendo tantas cosas nuestros queridos políticos podían hacer algo útil y prohibir los móviles en las salas de espectáculos en general y ya de paso prohibirle el paso a algunos de esos trogloditas que no deberían haber abandonado su  lugar de origen para empezar, es decir, las cavernas.

Suzy

martes, 15 de octubre de 2013

IN LOVING MEMORY

Jeanne Elizabeth Smith era probablemente una de las mejores personas que he conocido. De igual modo puedo decir que era la mejor y más organizada que he conocido y en este punto sí que tengo que ser tajante, pues nunca he conocido a nadie como ella.
Desde el primer momento en  que llegué a su familia hace ya 21 años me trató como si fuera su hija, pero no solo como hija política sino de corazón, y me atrevo a decir que consiguió que me sintiera como tal. Pero no es que a mí me tuviera especial predilección, aunque me encante pensar que un poco sí, es que trataba así a todo el mundo. 
Nunca la oí hablar mal de nadie, y trataba con especial dulzura a todo el mundo, desde el cartero o el jardinero hasta las enfermeras, sus vecinos y por supuesto a su familia y amigos.
Cuando yo la conocí, en el verano de 1992, ya tenía problemas de salud. La artritis degenerativa le impedía subir escaleras entre otras muchas cosas  y se sometió a  numerosas operaciones. Cualquier cosa con tal de no resignarse a quedarse en una silla de ruedas. Siempre me decía que tenía grabada la imagen de su madre postrada en una cama durante años hasta su muerte y que haría lo imposible para no acabar como ella.
Nunca he conocido a nadie tan valiente como ella, ni tan resignada. Cuando una de las prótesis de  rodilla se le malogró se sometió a todo tipo de tratamientos que la obligaron a estar hospitalizada durante largos periodos. En todo ese tiempo los dolores que soportaba y que tuvo que seguir soportando hasta el final de sus días eran terribles. De hecho el dolor ya no la abandonó, sin embargo muy rara vez, por no decir casi nunca la oí quejarse o poner mala cara o maldecir su penosa (nunca mejor dicho) situación.  
A pesar de todos estos esfuerzos en 2003 tuvieron que amputarle la pierna a la altura de la ingle pues corría el riesgo de contraer gangrena. ¿Creéis que esto fue motivo para abandonar o dejar de hacer todo lo que tenía pensado? Nada más lejos de la realidad. En esta última década y siempre subida a su inseparable buggy (carrito) no ha parado de entrar, salir, ir y venir como si no le hubieran quitado la pierna. 
Nunca he conocido a nadie que se  preocupara más por mantener vivo el contacto con todos y cada una de las personas que habían pasado por su vida y que habían significado algo para ella, por insignificante que fuera. Ya fueran amigos, conocidos o familiares. Si hubiera nacido a finales del siglo XX habría tenido más "amigos" en Facebook que el mismísimo Mark Zuckerberg y en Twitter habría superado el millón de seguidores. 
En lugar de eso le tocó vivir la 2ª Guerra Mundial y sacar adelante a 5 hijos en una Inglaterra que se quedó muy tocada después de la guerra. Trabajó incansablemente como maestra y hasta montó su propia agencia inmobiliaria, especializándose en el alquiler de casas para vacaciones.
Todos los que trabajaron con ella, la conocieron o compartieron con ella algún momento de sus vidas coinciden en que se trataba de una mujer excepcional. Era una persona que se preocupaba por todo el mundo menos por ella. Jamás se le pasaba un cumpleaños, un aniversario o cualquier otra fecha señalada, pero no solo de su familia sino también de sus innumerables amigos. Tenía familiares y amigos repartidos por todo el globo y con todos mantenía una correspondencia y un trato continuo. La comunicación epistolar cobraba un nuevo sentido en su caso. 
Era una lectora insaciable, amaba la literatura, en especial la poesia; también era una gran melómana, desde la música clásica y la opera hasta el jazz e incluso el pop, y una cinéfila empedernida. Le encantaba grabar películas, series y documentales para verlos conmigo cuando llegaban las vacaciones de verano o de navidad. Pasábamos horas viendo vídeos sobre todo tipo de cosas que pensaba que me podían interesar, literatura, cine, teatro, música... 
Cuando mis hijos eran pequeños dedicó interminables horas a grabarles cintas y cintas sobre programas didácticos que pudieran ayudar a mejorar su nivel de inglés o de cultura en general, en una época en que lo mejor que se podía ver en la tele en España era 'Oliver y Benji'.
Me enseñó muchas cosas, no solo sobre cine o literatura, sino también sobre la vida en general. Adoraba a los animales, a sus amigos, a su familia pero sobre todo adoraba la vida y se agarraba a ella con uñas y dientes sin importarle lo cuesta arriba que se le pusiera.    
Su muerte nos ha pillado por sorpresa pues pensábamos que siendo tan luchadora se levantaría una vez más y seguiría adelante, planeando leer un nuevo libro, visitar a algún amigo, disfrutar de sus nietos o simplemente relajarse oyendo un nuevo disco con su inseparable taza de té.
Tanto yo como mis hijos la vamos a echar muchísimo de menos, por no hablar de mi marido, pues estaba siempre pendiente de todas nuestras cosas, desde un examen a lo último que habíamos leído o visto en el cine. Daba igual que estuviera en Inglaterra, coger el teléfono y ponerse a preguntarnos qué tal la semana era lo normal al llegar el domingo. 
El único consuelo que nos queda es pensar que finalmente ha dejado de sufrir, pues nadie más que ella se ha ganado tan merecido descanso. Que así sea, descansa en paz.

Suzy

martes, 13 de agosto de 2013

PRAGA IV

La mañana del 5 de julio no iba a dar mucho de sí puesto que teníamos que dejar el hotel a las 12 y coger un taxi para el aeropuerto. El primer día que llegamos y vimos cómo se ponía el Puente de turistas decidimos que el último día podríamos levantarnos al alba y verlo tranquilamente. Dicho y hecho, a las 6:00 ya estábamos arriba, tomamos un café (por llamarlo de alguna manera) rápido en el hotel y nos dirigimos al Puente viendo cómo la ciudad se despereza o se acuesta, según la edad del personal, jaja.
Efectivamente a las 7:00 ya estábamos allí y aunque estaba muy tranquilo no se puede decir que fuéramos las únicas, pero nada que ver con el resto del día. Había otro señor (japonés por supuesto) cargado de trípode y super cámara que había tenido la misma idea que nosotras, una pareja (japonesa) de lo más curiosa y los típicos corredores matutinos que ya forman parte del paisaje de cualquier ciudad. La luz a esa hora no era ni mucho menos tan bonita como la del primer día, pero no dudamos en fotografiarlo desde todos y cada uno de los ángulos posibles. Me atrevería a decir que incluso nos ensañamos haciendo fotos, pero es que es tan bonito…
Volvimos sobre nuestros pasos para desayunar comodiosmanda en la Plaza del Ayuntamiento y de paso ver el Reloj sin gente. Lo de verlo sin gente muy bien, pero lo de desayunar ya no tanto. Resulta que ninguno de los bares-restaurantes-hoteles de la Plaza sirven antes de las 9:00. Nuestro gozo en un pozo. Nos adentramos un poco por las callejuelas circundantes y menos mal que dimos con una cafetería (italiana tenía que ser) que sí nos daba de desayunar. Un buen café italiano después de tanto brebaje al que tienen el valor de llamar café se agradeció bastante. Ahora solo nos quedaba hacer acopio de souvenirs y despedirnos de una ciudad encantadora, amable y maravillosa. Un disfrute de viaje que recomiendo de todo corazón a todos los que no hayan tenido la suerte de visitarla aún. :) :)

Suzy


Suzy