martes, 8 de marzo de 2016

FLORENCIA, 16 de febrero de 2016

El lunes 15 salimos de Venecia lloviendo y cuatro horas de autobús  después llegamos a Florencia, mojados, cansados y hambrientos. Se suponía que nuestro chófer napolitano, Antonio, sabía dónde estaba el restaurante en que nos esperaban a cenar. Sin embargo, no supo explicarnos muy bien cómo llegar hasta el mismo y acabamos dando un rodeo de lo más tonto. Para entonces los ánimos estaban un pelín tensos y la climatología no ayudaba precisamente. Cómo nos verían de perdidos, que una señora desde una ventana se apiadó de nosotros y buscó (supongo que en Internet) la calle dónde estaba el restaurante y cómo ir. Este punto fue de lo más "almodovoriano", y la verdad, nos animó un poco, el caso es que en seguida dimos con el sitio. El restaurante Fantasía está especializado en viajes de estudios y rápidamente nos solucionaron el problema de la intendencia para saciar a nuestros famélicos adolescentes. Con el estómago lleno todo se ve de otra manera, de modo que la vuelta al autobús fue un paseo de lo más agradable, a pesar del frío. Por cierto que al llegar al autobús nos dimos cuenta de que si hubiéramos torcido a la derecha en lugar de a la izquierda, habríamos llegado en 5 minutos al restaurante y nos habríamos evitado la odisea  pero, en fin, cosas que pasan.
La llegada al hotel fue como un jarro de agua fría y nunca mejor dicho (volvía a llover a cántaros), pues el hotel dejaba mucho que desear en comparación al de Treviso. Nuestro chófer adoptó a Antonio Noguera como ayudante para bajar las maletas y debo decir que ya no lo "relevó del cargo". Cada vez que cambiábamos de hotel contaba con él para meterlo en el maletero como si de un contorsionista se tratara.
Nuestros alumnos aceptaron el bajón en la calidad del alojamiento como espartanos, vamos, apenas se quejaron, jaja.
A la mañana siguiente y después de una nochecita muy tranquila (léase el sarcasmo entre lineas), desayunamos contra reloj para llegar a tiempo al punto de encuentro con nuestra guía, Paola.
Nos tenía que hacer un recorrido por lo más representativo de Florencia incluyendo la visita a La Academia y  a Santa María de las Flores. Afortunadamente el día amaneció frío pero sin lluvia, de modo que pudimos disfrutar la visita. Paola era muy maja y se explicaba de maravilla. Decir  Florencia es decir Renacimiento, es hablar del  Quatroccento, de Lorenzo Medici, de Brunelleschi, de Miguel Ángel... pero también es hablar del Giotto, de Boticcelli, de Filipo Lippi, y de Boccaccio o de Dante.
Es hablar de escultura, pintura, arquitectura. Es cultura con mayúsculas y cuando empiezas a pasear por sus calles y a ver sus plazas entiendes que a Stendhal le pasara lo que le pasó.
      En 1817, el autor francés Stendhal al salir de la Santa Croce y después de ver los frescos de su interior escribió: "Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados...me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme". El autor sufrió una "sobredosis" por su exposición a la belleza y las maravillas artísticas de Florencia, que desde entonces se conoce universalmente como Síndrome de Stendhal .
Y me atrevería a decir que nuestros alumnos sintieron un poco del síndrome cuando al volver una esquina se toparon con el espectáculo de Santa María de las Flores. O cuando vieron el interior de su cúpula de 45 metros de diámetro y 100 metros de altura diseñada por Brunelleschi, con los frescos del Juicio Final pintados por Vasari y junto a ella el campanario proyectado por Giotto. También tuvieron que sentir algo parecido al ver el Baptisterio con la Puerta del Paraíso, esa obra maestra de la orfebrería realizada por Ghiberti  recién restaurada. Y así fuimos subiendo de intensidad en esa sobredosis, pasando por la Piazza della Signoria con su fuente de Neptuno; con el Perseo con la cabeza de Medusa de Cellini; con el Palazzo Vecchio y  las réplicas del David; con el Puente Vecchio sobre el  río Arno y alcanzando su punto álgido en  La Academia al encontrarnos con el David de Miguel Ángel  y sufrir casi una parada cardíaca al contemplar tanta belleza.
Estaba claro que teníamos que reponer fuerzas después de tanta emoción,  para entonces ya habíamos recorrido un montón de pasos según la aplicación del móvil de Cristian Jureschi. 24.000 pasos para ser exactos, jajaja,  así que dejamos la visita a la Galería de los Ufizzi para después de comer.
Una vez más dejamos a los alumnos tiempo libre para que comieran tranquilos y a los que de verdad les quedaran ganas para seguir viendo maravillas los citamos en la puerta de los Ufizzi a una hora en que pensamos que no habría cola. La entrada para los estudiantes al igual que en la Academia es gratuita.  Para entonces ya nos habíamos despedido de Paola que, como dije al principio, nos explicó con todo lujo de detalles toda la hermosura que hay en esa ciudad.
Después de comer y de hacernos un homenaje en una heladería de lo más coqueta que hay justo enfrente de Santa María de las Flores (a pesar del frío intenso), nos dispusimos a ver los Ufizzi. La Galería de los Ufizzi no se puede ver de una vez, como todas las grandes. Es imposible ver la National Gallery de Londres en una tarde o el Reina Sofía o el Thyssen. Pero se puede uno hacer una idea generalizada y centrarse en unos cuadros determinados o en unas salas específicas y disfrutar así de manera igualmente intensa. La estrella indiscutible de la galería es El Nacimiento de Venus de Botticelli, que para mi gusto está sobrevalorado, prefiero mil veces La Primavera, pero eso es algo muy personal. Pero por supuesto en los Ufizzi se pueden ver muchas más cosas, desde La Anunciación de da Vinci hasta el Baco de Caravaggio. Desde luego al que le guste la pintura disfrutará paseando por sus salas. Hubo un grupo de alumnos insaciables de sabiduría que nos acompañaron en esta visita, ya sin guía y solo para amantes de la pintura. Desde la terraza de la galería disfrutamos de unas vistas espectaculares del atardecer florentino con la cúpula del duomo de Santa María a lo lejos.
Mientras tanto nuestros alumnos tuvieron tiempo de ir al Mercado de la Paja para comprar souvenirs o de visitar el Puente Vecchio y ver todas las joyerías. A la hora convenida volvimos a recogerlos para ir al restaurante Fantasía, el mismo de la primera noche. Y de ahí de nuevo al hotel, aunque esta vez nuestro chófer no pudo recogernos, pues el tema de los autobuses por el centro de Florencia es complicado, ya que no los dejan pasar. Nuestros alumnos recibieron la noticia con mucho agrado pues apenas estaban cansados, jaja.
Digamos que esa noche dormimos (bueno, los que dormimos) todos siendo un  poco más sabios y más felices después de haber visto con nuestros propios ojos todo lo que es capaz de hacer el hombre cuando decide crear algo bello.
Suzy





















miércoles, 2 de marzo de 2016

VENECIA, 15 de febrero de 2016

Dejamos Verona con su atmósfera brumosa y llegamos a Treviso donde estaba nuestro hotel (de cuatro estrellas) y donde pudimos por fin descansar, pues llevábamos dando tumbos desde el sábado por la noche.
Al día siguiente, 15 de febrero, nuestro chófer, Antonio, nos tenía que llevar a coger el vaporetto para pasar el día entero en Venecia. Esta vez no teníamos visita guiada. Los alumnos estuvieron con nosotros durante un rato, el tiempo de explicarles lo que debían ver y después les dejamos tiempo libre hasta la tarde que debíamos volver al vaporetto para salir hacia Florencia.
El vaporetto, el Orient Express según nuestra intérprete de italiano (Leticia), se retrasó un poco. Luego resultó que era el Tourin Express y puede que no lo encontráramos por eso. Cosas que pasan. El retraso dio para que nos hiciéramos dos o tres mil fotos en el pantalán, aprovechando que la luz era increíble.
La llegada a Venecia atravesando el Gran Canal siempre es espectacular. Yo siempre he ido en invierno y entre la niebla y esa luz tan especial que tiene, me parece algo mágico. Venecia entera es como un decorado de película. No parece real. En los días claros se pueden ver parte de las 118 islas esparcidas por la laguna y los 150 canales en que se divide la ciudad.
Así que cuando bajas del vaporetto y te encuentras con esas señoras vestidas de época con sus máscaras de carnaval, te crees que te vas a encontrar con el mismísimo Giacomo Casanova.
La primera parada obligada es el inevitable Puente de los Suspiros. Puente del siglo XVIII que une el Palacio Ducal con la antigua prisión de la Inquisición, Piombi. Se le llama de los Suspiros porque los condenados suspiraban al pasar a la prisión, ya que no volverían a ver Venecia.
En seguida llegamos al Palacio Ducal, de estilo gótico, erigido entre los siglos X y XI, que ha sido desde residencia ducal, a sede del gobierno, de la corte de justicia y prisión de la República de Venecia.
La Basílica de San Marcos, principal templo católico de Venecia y obra maestra del arte bizantino, se encuentra junto al Palacio Ducal. Se comenzó a edificar para albergar los restos del apóstol San Marcos traídos desde Alejandría en el siglo IX. La fachada principal con sus mosaicos dorados y sus columnas de mármol de colores es realmente un espectáculo. Así mismo se puede ver el famoso Campanille que preside la Plaza de San Marcos convirtiendo el conjunto en una de las plazas más bellas del mundo. Napoleón solía decir que era "el mejor salón de Europa".
Visitamos la basílica por dentro (la entrada es gratuita) aprovechando el hueco de la hora de comer que no había mucha cola. Ni que decir tiene que el interior es de visita obligada para entender mejor lo que se está viendo. Se puede subir a la terraza para disfrutar de las vistas por el módico precio de 5€. Otra opción es subir al Campanille, sobre todo al atardecer.
Después de eso nos quedaba tiempo para dar un paseo en góndola y comer tranquilamente. De las tres veces que he estado en Venecia, ésta ha sido la primera vez que he montado en góndola. El paseo pequeño de una media hora cuesta 80€, que se puede dividir entre 6 personas, el máximo permitido por góndola. El viaje largo son 100€ y  por supuesto,  te llevan a ver la casa de Marco Polo, la de Giacomo Casanova y demás ilustres venecianos. Pero, entre que ese viaje dura una hora y encima es más caro, nos conformamos con el viaje de 80€ y disfrutamos cada segundo. Dos de nuestros alumnos, Cefe y Encarni, nos ayudaron a  completar los seis pasajeros que necesitábamos para el viaje. Por cierto que al ir a pagar nos hicimos un lío entre nosotros  y nos fuimos sin pagar al gondolero. Pero no llegamos muy lejos, pues en seguida vino a buscarnos para cobrar. Ahí queda como anécdota.
Ver Venecia en góndola es otra experiencia. Ver la decadencia de sus canales, la ropa tendida, las huellas del agua en sus edificios, los hoteles, las callejuelas estrechas...una vez más, es algo mágico.
Después de comer en un restaurante típico de manual, aún nos quedó tiempo para hacer acopio de souvenirs. Los alumnos mientras tanto habían comido, paseado en góndola y comprado todas las sudaderas disponibles de la Universitá de Venezia.
A la hora convenida nos dirigimos al muelle para coger el vaporetto de vuelta. Para entonces la lluvia había vuelto a hacer acto de presencia y la temperatura era cada vez más gélida. Nos despedimos de Venecia con esa luz y esa atmósfera tan cinematográfica que la caracteriza y la convierte en una ciudad muy muy especial.
Suzy

















martes, 1 de marzo de 2016

VERONA, 14 de febrero de 2016

Visitar Verona en San Valentín (San Valentino en intaliano) tiene 'valor añadido'. Si por algo es famosa esta ciudad, además de porque es preciosa, es por Shakespeare y la tragedia romántica por excelencia  'Romeo y Julieta'. Podríamos decir que gracias al Bardo se ha autoproclamado como "capital del amor". Y sin duda el 14 de febrero está rebosante de amor. La ciudad entera se engalana para agasajar a los amantes y estos pululan por sus calles a sus anchas. Hay corazones decorando cada farola y cada plaza. Definitivamente no es apta para los ateos amorosos. Coincidiendo con la famosa efeméride se celebra una maratón que atraviesa incluso el Anfiteatro Romano, la Arena, que data del siglo I a.c. Verona también debe su fama a los festivales de ópera que se celebran precisamente en la Arena. Mi amiga María Luisa, lleva años intentando conseguir entradas para ver alguna ópera en semejante escenario, pero no hay manera. Como digo es famosísimo. Mi tío Juan Diego, con el que visité Italia en las dos ocasiones anteriores, sin embargo,  sí consiguió ver Aida (la de Verdi, no la del Luisma) en La Arena, pero eso fue hace muchos años.
Nuestra visita empezó bajo la lluvia pero conforme nos fuimos acercando a las murallas medievales ésta nos dio una tregua. De ese modo el guía nos explicó que la ciudad pertenece a la región del Veneto, que está rodeada de colinas y que la atraviesa el río Adigio. Las murallas son del siglo XIII, de cuando las primeras ciudades estado. Y una vez más nos asaltó nuestro amigo Shakespeare, pues desde esas murallas es desde donde Romeo recita su famosa estrofa: "Nada hay fuera de las murallas de Verona",  al ser desterrado a Mantua:
                                  There is no world without Verona walls. 
                                  But purgatory, torture, hell itself.
                                  Hence "banishèd" is banished from the world. 
                                  And world's exile is death....
                                        (Act 3, scene 3) 

Atravesando las murallas llegamos a la Arena, que se puede visitar por el ridículo precio de 1€. Ir a Verona y no visitar este maravilloso anfiteatro romano es un pecado capital. Su estado de conservación es magnífico y las vistas de la Piazza  Bra desde la summa cavea merecen mucho la pena. En 1117 hubo un terremoto muy potente que tuvo su epicentro en Verona y destruyó casi todo el muro exterior del anfiteatro.
Tras la visita a la Arena, nuestro guía nos hizo un recorrido por las plazas más representativas de la ciudad, que como ya he dicho estaba a rebosar, a pesar de las bajas temperaturas y la lluvia. Entre la maratón y la explosión amorosa por San Valentino no cabía un alfiler. No me la quiero imaginar en pleno agosto.
Nos encantó la Piazza de la Signoria con sus bonitos edificios renacentistas como el Palacio del Ayuntamiento. Pero sobre todo la Piazza delle Erbe, levantada sobre el antiguo foro romano y llamada así por albergar un antiguo mercado de especias, con preciosos edificios en los que aún se pueden ver los frescos que decoraban las fachadas.
De ahí llegamos al punto álgido de la visita, esto es, la Casa de Julieta. Entre Shakespeare y la película 'Cartas a Julieta' no se puede uno ni acercar. Y eso que la visita a la casa cuesta 6€. Hay que atrevesar un pequeño túnel, más bien un pasadizo,  que está absolutamente repleto de grafitis con todos los 'corazones' de todos los enamorados que han visitado la casa o al menos han visto el balcón y le han tocado los pechos a la estatua de bronce de Julieta. Pues como digo, intentar hacer eso el día de San Valentín tiene su riesgo, riesgo de morir aplastado. Pero por supuesto, lo conseguimos y una vez cumplimos con la tradición pudimos dejar a los chicos que se "perdieran" por Verona y comieran por su cuenta. Ocasión que aprovechamos a su vez nosotros cuatro para disfrutar un poco de la ciudad y de paso comer para reponer fuerzas. Encontramos un restaurante muy chulo justo antes de llegar a la Piazza delle Erbe y hasta nos dio tiempo a tomarnos un capuccino en un café de lo más pijo. Para entonces la lluvia había dado por terminada su tregua y nos despedimos de Verona en una atmósfera de lo más romántica. Como dije al empezar a hacer la crónica del viaje, Verona ha sido un gran descubrimiento y se merece que la vuelva a visitar, dedicándole más tiempo.
Aquí tenéis una selección de las muchas fotos que hice, espero que os gusten.
Suzy


















LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL WIFI

Hola de nuevo, el pasado mes de febrero tuve la suerte de visitar Italia con el viaje de estudios de 4º de la ESO y 1º de Bachillerato del Instituto Mediterráneo. Nos fuimos un sábado y volvimos viernes. Seis días y cinco noches por Italia acompañando a mis alumnos con la ayuda de otros tres compañeros; Salvador de Plástica, Leticia de Literatura e Isabel de Historia, nuestra arqueóloga experta en Roma.
Visitamos 4 de las ciudades más importantes de ese maravilloso país: Verona, Venecia, Florencia y Roma. Yo ya había estado en Venecia, Florencia y Roma, aunque sólo recordaba bien la primera. De modo que he "descubierto" Florencia y Roma además de Verona. La primera vez que visité Italia fue en mi viaje de estudios como alumna y las ciudades que visitamos fueron las mismas exceptuando Verona, en su lugar fuimos a Pisa. Por supuesto, estoy hablando de los dorados años 80 y ni que decir tiene que fuimos y volvimos en autobús. No sé las horas que pasamos dentro de ese vehículo (mucho más incómodo que cualquiera de hoy en día) pero acabamos cogiéndole bastante cariño. Nada que ver con los de ahora. Esta vez, volamos a Bolonia desde Valencia y volvimos a Alicante desde Roma. Todo ello con el beneplácito de mi compañía aérea "favorita", esto es, Ryanair. Digamos sólo que fuimos y volvimos, que en su caso ya es mucho, ¡ah! y no nos perdieron las maletas, no está mal.
Han pasado cuatro años desde mi último viaje de estudios y he notado con tristeza que la dependencia de las nuevas tecnologías (las drogas del siglo XXI) ha aumentado considerablemente. Mis alumnos viven en "Matrix" y la realidad se les presenta insoportable si no se pueden conectar a Internet.
Aún no habíamos salido de Cartagena cuando ya estaban preguntando por la contraseña del wifi en el  ¡¡autobús!!
¿HAY WIFI? pues "NO SIN MI WIFI, LOLAILO LAILO". Esa sería la frase que resume el viaje. Aunque no quiero ser injusta, el viaje fue mucho más.
Suzy

domingo, 17 de enero de 2016

"NO SÉ A DÓNDE VOY, PERO PROMETO QUE NO SERÁ ABURRIDO" D. BOWIE

Hola buenas. Decir que esta semana ha sido nefasta para el mundo de la cultura, es quedarse corto.
Nada más empezar la semana nos enteramos a bocajarro de la muerte de DAVID BOWIE.
Pero, si su último disco se había publicado ¡el día 8 de enero! ¡No puede ser! ¿Acaso no era inmortal?. Habíamos llegado a pensarlo. Década tras década nos seguía sorprendiendo y reinventándose hasta el infinito. ¿Cómo que se ha muerto? Y es que pocos sabían que estaba luchando contra el cáncer y claro está, una vez más, esa maldita enfermedad se lleva a los mejores.
En seguida se suceden los homenajes y tributos a nivel planetario. Artista incalificable y camaleónico,  artista con mayúsculas en definitva, faltan adjetivos y todos parecen muy tópicos, pero ciertos. Porque te podrá gustar más o menos pero no se puede negar todo lo que hizo y significó en el mundo de la música y del arte en general.
Y cuando nos estábamos haciendo a la idea de que se nos había ido de verdad uno de los más grandes, aunque seguíamos sin dar crédito, nos llega otro mazazo y nos dicen que el gran ALAN RICKMAN también tenía cáncer y no lo ha podido superar. No sé vosotros, pero a mí me ha sentado como un tiro. Tampoco sabíamos que Alan Rickman tuviera cáncer y tampoco estábamos preparados para que se nos fuera así, sin avisar.
Porque Alan Rickman no era sólo el inolvidable profesor Severus Snape de la saga de Harry Potter, era un pedazo de actor y una muy buena persona.
Pocas veces un actor que había hecho tanto de villano era tan querido por el público. Por algo sería. Y es que podía ser el amante más entregado  Col. Brandon, en Sentido y Sensibilidad, el marido más inepto en Love Actually, el padre más abnegado en El Perfume, el  malo más creíble de los que se han enfrentado a John McClane en la saga de Jungla de Cristal, el más esperpéntico de los Sheriff de Nottingham de Robin Hood y hasta el mismísmo Presidente Reagan en El Mayordomo entre otros. Porque antes de ser famoso por todos estos papeles ya había demostrado su versatilidad en el teatro. Así que no exageramos cuando hablamos de lo grande que era.
Podía ser cualquiera y siempre creíble, nunca veíamos al actor. Esa es la verdadera magia.
Aquí os dejo una pequeña muestra de mi profunda admiración por estos dos hombres a los que sin duda vamos a echar mucho de menos.

Suzy






domingo, 3 de enero de 2016

¡¡¡FELIZ AÑO!!!

Hola a todos. Otro año se nos ha ido y ni nos hemos enterado y cada vez más deprisa. Todavía estamos intentando recordar cuáles fueron los propósitos del 2015 (que, por supuesto, no cumplimos, no nos ha dado tiempo) y resulta que tenemos que renovarlos. Yo todos los años me propongo dejar de gritar e intentar hablar más bajo, pero nada, sigo gritando. Me engaño a mí misma con que es deformación profesional, pero lo cierto es que no sé hablar normal.
Otro clásico es el de pasar más tiempo con mi familia y la verdad es que con eso de las vacaciones me pego un "atracón" de hijos, hermanos, sobrinos y padres. Pero como digo, sólo por estar de vacaciones. La semana que viene volveremos a la rutina despersonalizada en la que nos movemos normalmente y se nos olvidarán los buenos propósitos y todo lo demás.
Mi gran amigo Juan de Dios García escribió en su poemario ÁRTICO un poema que me viene a la memoria ahora que hablamos de cosas que nos proponemos y no llegamos a cumplir, o no lo intentamos lo suficiente. Sin su permiso os lo voy a copiar para compartirlo con todos vosotros. Espero que no le importe. Los dos últimos versos son mis favoritos por razones obvias, ¿no?
Feliz año a todos.
Suzy

                                             INFINITIVO

Orden del día

Avanzar a ciegas abriéndose paso a través del pecho.
Preguntar cómo se llega a ninguan parte.
Hablar tanto que ya no se siente lo que se dice.
Ser muy viejo para morir joven.

Obra

Esculpir esta leyenda en el cerebro: existir no es vivir.
Soplar en la piedra, 
escalar y ponerse a la altura de un niño, 
mover el idioma, vibrar el verbo, modelar amantes y patrias,
quedarse suspendido en la caída del precipicio.
Barrer adecuadamente el corazón,
echar el cerrojo, tirar la llave al salir.
Encontrarle valor a cada lágrima.

Este es el plan

Escapar antes de que la realidad nos detenga y nos pudra.
Abrir un mapa y comprobar hasta qué punto mienten los cartógrafos.
Contratar un poeta a sueldo. 
Seguir leyendo, seguir viviendo.




 


domingo, 1 de noviembre de 2015

BIBLIOTECAS ESCOLARES

Hola a todos. Este curso formo parte del equipo de la biblioteca del instituto Mediterráneo y debo decir que me hace mucha ilusión. Siempre me han encantado las bibliotecas, de hecho al terminar COU me planteé estudiar Biblioteconomía, que estaba muy de moda por entonces. Mi admiración por ellas creo que tiene mucho que ver con el cine. De pequeña veía esas bibliotecas tan vetustas en las que el mayordomo asesinaba al dueño de la casa (como en el Cluedo) en las películas basadas en las novelas de Agatha Christie o en cualquier película sobre estudiantes de universidad, sobre todo si eran de Oxford o Cambridge y me quedaba embelesada viendo aquellas maravillas. Pues así sigue siendo. Me parecen lugares mágicos y me pasa como a Audrey Hepburn en Tiffany's cuando decía que allí nada malo podía pasarte, excepto que venga el mayordomo a asesinarte jeje.
   Todo esto lo estoy contando porque el pasado día 24 de octubre se conmemoraba el Día de las Bibliotecas Escolares. En el instituto lo celebramos el viernes día 23 por razones obvias. Para conmemorar la efeméride, la profesora que se encarga de nuestra biblioteca, Begoña García Vicuña, nos pidió a todos los que colaboramos con ella que escribiéramos un relato corto o un microrrelato alusivo a las actividades que normalmente realizamos en la misma. Una vez recopilados otro profesor, Salvador Martínez, se encargó de encuadernarlos para que se los pudiéramos leer a los alumnos que fueron bajando a la misma durante toda la mañana.  No los he leído todos, pero los que he leído están muy bien. A los alumnos les sorprendió bastante la iniciativa y me atrevería a decir que les gustó.
   Y como no podía ser de otra manera voy a compartir con todos vosotros mi relato. Ya me diréis qué os parece. Un beso y a seguir disfrutando del otoño.

                                         La sala encantada 

    Cada vez que cerraba la puerta con llave se preguntaba lo mismo: ¿Qué hacían los libros cuando ella no estaba? ¿Seguiría Peter Pan luchando con Garfio? ¿Conseguiría Frodo destruir el anillo o se lo quedaría Gollum? ¿Acaso los personajes de todos aquellos libros se liberaban y daban rienda suelta a sus pasiones en cuanto se veían solos? Si era así, a lo mejor Vronsky no se aburrirá de Karenina después de todo, o Romeo recibirá el mensaje de Fray Lorenzo y no creerá muerta a Julieta. Puede que cada noche en la biblioteca los personajes de todos aquellos relatos logren salir de sus páginas y se reúnan en la mesa del centro a contarse sus penas y sus alegrías. Algunos se dedicarían a buscar a su amada por todas las estanterías, mientras que otros llevarían a cabo su anhelada venganza. Así Ofelia podía amar a Hamlet sin atormentarse, ya que éste no tendría que vengar la muerte de su padre. De igual modo Guillermo de Baskerville se encontraba con Sherlock Holmes y le ayudaría a resolver el último caso que le tenía obsesionado. 
    Lo que tenía claro es que en la biblioteca pasaban cosas muy raras cuando ella salía. Cada mañana se encontraba los libros en los sitios más insospechados. En apariencia todo estaba como lo había dejado el día anterior, pero al fijarse más detenidamente notaba que La Isla del Tesoro se había colocado junto a  Los Tres Mosqueteros. ¿Significaba eso que Long John Silver quería ofrecer sus servicios a Milady de Winter? Si  El Libro de la Selva estaba junto a  20.000 Leguas de Viaje Submarino ¿era por qué Mowgli quería subir al Nautilus? Seguramente estaba harto de perseguir a Shere Khan y quería ver el mar. 
    Lázaro de Tormes se ponía a trabajar para Celestina y así no pasaba tanta hambre, o Úrsula Iguarán acogía a Férula Trueba cuando Esteban la echaba de su casa. No sabía muy bien cómo explicar todo aquello pero habría jurado que alguna mañana al abrir la puerta y justo antes de encender las luces había escuchado al capitán Ahab diciendo “Llamadme Ismael”…
Suzy

domingo, 25 de octubre de 2015

EL FUTURO YA ESTÁ AQUÍ

Esta semana se han vertido ríos de tinta sobre el 21 de octubre de 2015, el día en que Marty McFly y su amigo Doc Brown llegaban al futuro y claro está,  yo no podía ser menos. Además de los cientos de homenajes, la salida a la venta en DVD y bluray de una super caja que contiene la trilogía completa con todos los extras imaginables, más un libro y ¡¡un condensador de fluzo!!; lo mejor para mi gusto ha sido la idea de volver a proyectarla en salas comerciales. Y es que la película, por lo menos la primera, ha envejecido muy bien. Vaya por delante que no soy una friki de la trilogía, lo mío es Star Wars, jeje. Pero tengo que reconocer que la primera siempre me ha gustado y verla en el cine me reafirmó. No todas las películas soportan el paso del tiempo con la misma impunidad. Se me viene a la cabeza el caso de 'El Graduado'  que, en mi modesta opinión, está totalmente desfasada, vamos, que eso no hay quién se lo crea hoy en día, por muchas Mrs. Robinsons que siga habiendo.
'Regreso al Futuro' fue un puntazo cuando la vimos en 1985. El guión era redondo; el casting, un acierto; la música, genial; los gags ingeniosos... Pues, vista después de 30 años sigue siendo genial. Le di publicidad entre mis alumnos, que no la habían visto. Les dije que les pondría un positivo si iban al cine a verla. Porque lo mejor ha sido que la han repuesto en versión original con subtítulos. Pues, ni por esas, no vi a ninguno. No obstante, mi hija o el hijo de mi compañera Joaquina fueron a verla por primera vez  y les encantó. Lo cual respalda mi teoría del envejecimiento con dignidad. El cine estaba lleno de gente de mi quinta o un poco más jóvenes, no faltaron los frikis de turno que iban vestidos de Doc con su bata de científico loco y su peluca blanca y hasta una madre joven con niños de unos 7 u 8 años. Pues, cuando acabó aplaudimos como locos y eso hacía mucho que no lo veía yo.
Otra cosa que me encantó fue, por supuesto, verla en versión original que no recordaba si la había visto o no. El caso es que descubrí que habían traducido "mal" un par de cosas. Cuando Marty está en casa de Lorraine (su futura madre) porque el padre de ésta casi lo atropella, ella empieza a llamarle Calvin y Marty muy asombrado le pregunta que porque lo llama así, a lo que Lorraine responde que porque lo lleva escrito en su ropa interior, Calvin Klein. En el año 85 en España no habíamos oído hablar de la ropa interior de Calvin Klein y aún pasarían unos años antes de que se pusiera de moda. Por tanto los traductores/dobladores, con muy buen criterio tengo que decir, decidieron traducirlo por Levi Strauss que era lo que estaba "partiendo la pana" en esa época. De igual modo cuando Doc le empieza a preguntar a Marty que quién es el Presidente de los Estados Unidos en 1985 y éste responde que Ronald Reagan, Doc no da crédito y empieza a enumerar actores para los principales puestos en el gobierno: Jerry Lewis, Vicepresidente y John Wayne como Ministro Defensa. Sin embargo en la versión original le pregunta si Chuck Berry es el Ministro de Economía. Una vez más debieron pensar que nos iba a hacer más gracia o al menos que más gente reconocería el nombre de John Wayne. Otro detalle que demuestra que todo absolutamente todo, se pensó y mucho, es que cuando Marty aterriza en 1955 la película de estreno en el cine de su localidad, Hill Valley, es 'La Reina de Montana'. Esa película se estrenó en 1955 y está protagonizada precisamente por Ronald Reagan y Barbara Stanwyck. Luego queda claro que los guionistas, Robert Zemeckis y Bob Gale, no dejaron nada al azar.
En cuanto a la segunda parte, no se puede decir que haya corrido la misma suerte. Aunque cuando se imaginaron el futuro lo hicieron asesorados por Carl Sagan, decidieron dar un tono más ridículo o por lo menos no tan serio a sus predicciones y por este motivo es por lo que hoy nos da la risa cuando vemos los "aeropatines" y los coches voladores, las zapatillas Nike con "robocordones", la ropa que se seca sola etc.
Sin embargo sí acertaron en lo de las televisiones de pantalla plana, las videoconferencias, las gafas inteligentes (Google glass)...
Nike sigue insistiendo en que pronto veremos esas zapatillas y Pepsi va a sacar una partida conmemorativa de la Pepsi Perfect que se venderá a 20 dolares la botella, igual que 'Tiburón 19', la Universal ha sacado un falso trailer (teaser trailer) sobre Jaws 19 para celebrar el aniversario.
En cualquier caso, insisto en que siempre es un placer todo este tipo de iniciativas que tienen que ver con llevar a más gente a las salas de cine o animar a descubrir clásicos aunque sean clásicos modernos.
Mención aparte merece el caso de Michael J. Fox, icono del cine teenager de los 80 y que hoy lucha con mucha dignidad contra el Parkinson que le diagnosticaron en 1991. Casi todo lo que se ha recaudado con todos estos homenajes y conmemoraciones va destinado a su Organización para la lucha contra el Parkinson, The Michael J. Fox Foundation.
Suzy