domingo, 21 de abril de 2019

BRIGHTON

Hola de nuevo. ya que he empezado a contaros cómo fue el viaje a Winchester, seguiré diciendo que llevamos a los chavales un día a Londres y otro a Oxford. Yo estaba un poco paranóica con lo del Brexit y pude comprobar que en el día a día, no les está afectando todavía. Londres sigue siendo muy agobiante sobre todo si vas "pastoreando" con 46 alumnos. Digamos que no se disfruta mucho. Oxford, un poco mejor al ser más pequeño y estar todo más a mano. Pero también un poco estresante. Como dije en la anterior entrada, las familias trataron a los alumnos de maravilla. Nosotros, los profesores también estábamos alojadas en casas inglesas. Paloma y yo en casa de Pauline, no recuerdo su apellido.  Es una terapeuta ocupacional que trabaja en Southampton  muy maja y que suele acoger a los profesores que van acompañando a los críos. Y nuestro compañero Jose Manuel con un matrimonio jubilado que tenía una casaza y eran un encanto también. Los artífices de todo este tinglado son dos "murcianicos" majísimos que llevan más de 15 años organizando cursos y estancias en Winchester, Pablo Morán y Agustín Ortuño. Y tengo que decir que son dos cracks. Tienen todo pensado, calculado y programado. No dejan nada al azar, un control absoluto de la situación en todo momento. Un auténtico lujo. Así sí da gusto viajar. Conocen a todas las familias y se conocen Winchester mejor que Murcia. De manera que saben perfectamente lo qué tardan, cómo y cuándo llegan o lo que se  pueden encontrar los alumnos cada vez que los dejan solos para volver con "sus familias". En serio, sin ellos el viaje hubiera sido muy muy distinto y no habríamos podido disfrutar ni la mitad. Muchas gracias chicos. :)
Yo estaba ansiosa por visitar Brighton aunque eso supusiera el final del viaje. Con todos los años que he estado yendo a Gran Bretaña, y con todas las oportunidades que he tenido, nunca había podido ir a Brighton, Icono pop por excelencia y una ciudad muy cinematográfica que me moría por ver. Pensaba que me iba a decepcionar después de esperarlo tantos años. Pues no solo no me decepcionó, sino que superó con creces mis expectativas. Tienes todo lo que puedes encontrar en Londres pero en menos espacio y con la mitad de agobio. Me encantó. El Royal Pavilion, antigua residencia de Jorge IV, que mandó construir a imagen y semejanza del Taj Mahal es precioso. El famoso Brighton Pier, esto es el muelle, con sus atracciones y esas maravillosas vistas de la playa hicieron las delicias de los alumnos y de nosotros también que disfrutamos como niños. y el resto de la ciudad es ideal para ir de compras, pasear o tomar algo en sus muchos pubs y restaurantes. En definitiva una cuidad muy recomendable. Y un broche de oro para un viaje que no esperaba que salera tan redondo. Aquí os traigo unas cuantas fotos de Brighton así como de Londres y Oxford. Que os gusten.
Suzy






                                                                   




                                                 
                                                             

























sábado, 20 de abril de 2019

WINCHESTER

Hola buenas, ha pasado todo un año desde que escribí por última vez. He perdido el interés por este medio. Siento decirlo, pero es así. Justo cuando se cumplen 10 años desde que empecé a escribir. En estos diez años he descubierto que me encanta escribir. Llegué incluso a coquetear con la idea de escribir en serio, algo parecido a una novela, para acabar convenciéndome de que si a estas alturas  no lo he hecho es porque no tengo tanto que contar después de todo.
Ah y para colmo he perdido todas las fotos que tenía en los álbumes de Picasa con que ilustré mis mejores entradas, ya que la página web ha desaparecido. Sobre todo las fotos de los viajes. Supongo que lo avisaron con tiempo, pero yo como entraba aquí de uvas a peras ni me enteré. Y eso ha sido la puntilla.
Hoy es Viernes Santo y media España está en alerta por gota fría, con las consiguientes pérdidas que eso acarrea, aunque necesitemos agua como el comer. Otra coincidencia para que vuelva a escribir es que se ha cumplido, bueno el mes pasado, un año de mi viaje a París y este martes asistimos boquiabiertos al incendio de Notre Dame. Y seguimos sin dar crédito a lo que vimos. Que sobreviviera a dos guerras mundiales y que se quemé por un fallo eléctrico, es difícil de creer. Todo el mundo se ha lanzado a reponer sus fotos en la catedral y me he acordado de las mías que están justo en mi anterior entrada. Una verdadera tragedia.
En el mes de febrero volví a viajar con el instituto. Esta vez a Inglaterra. Era la primera vez que iba a las Islas con alumnos. La razón que me movió a ir fue que dos de las ciudades que iban a visitar estaban entre mis " tareas pendientes". Una es Winchester y la otra Brighton.
Se trataba de una inmersión lingüística con familias inglesas para mis alumnos de 3º de ESO. Una semana no da para aprender mucho inglés, pero sí para llevarse una idea aproximada de lo que es vivir en ese país con usos y costumbres tan distintos de los nuestros. Los chavales disfrutaron cada minuto y las familias se portaron de lujo con ellos. Una experiencia muy recomendable. Como he dicho yo fui por ver Winchester, que es donde estábamos alojados, a los profesores también nos acogieron y muy bien, por cierto. Y también por visitar Brighton en el último día del viaje. 
Los alumnos eran de mi tutoría y he de decir que son "bilingües", algunos de ellos con mucho nivel, así que aprovecharon bastante la estancia. 
Winchester es la capital de Hampshire y se precia de tener la catedral más antigua del país y la segunda más grande de Europa. De hecho es la catedral que sirvió de inspiración para "Los Pilares de la Tierra" de Ken Follet. Así mismo tiene lo que queda de la Tabla Redonda del rey Arturo. La ciudad está muy bien conservada, y muy bien comunicada tanto con Londres como con Oxford que también visitamos. Merece la pena visitar la Gran Sala del Palacio Real donde se encuentra la Tabla Redonda que Enrique VIII mandó redecorar a semejanza de la de Arturo allá por 1522.
Winchester fue durante la Edad Media la capital del Reino de Wessex (que es lo mismo que decir que era la capital de Inglaterra) desde el siglo VI hasta la conquista normanda. La ciudad también es famosa por su universidad, el Winchester College, que data de 1382. Y por si todo esto no fuera suficiente tienen enterrada a Jane Austen en la catedral. La casa donde pasó sus últimos años también se puede ver al pasear por sus calles. Calles que están muy cuidadas como corresponde a cualquier cuidad inglesa, aunque me atrevería a decir que aquí aún se esmeran más por razones obvias.
            



















 Suzy

lunes, 9 de abril de 2018

PARÍS

Después de ocho horas de autobús llegamos a Barcelona para coger un avión hacia París. Treinta y seis alumnos y tres profesoras agotados pero encantados de pasar los próximos cinco días en la capital francesa. Nada más dejarnos en el hotel y repartir las habitaciones, los convocamos en el hall para coger el metro que nos llevaría al corazón de París, esto es, la Plaza de la Concordia.
Ni que decir tiene que moverse por el metro de París (o por el de cualquier capital) con 39 personas es duro, por decirlo suavemente, pero afortunadamente íbamos con un grupo muy sensato que en todo momento seguía nuestras indicaciones. Así mismo, y gracias a la paciencia infinita de que hace gala nuestra compañera de francés Lali, conseguimos que nos saliera bastante barato por eso de ir en grupo. De modo que unas 18 horas después de dejar Cartagena, o puede que casi veinte horas después, llegamos a la Plaza de la Concordia (Place de la Concorde) a tiempo justo de ver la puesta de sol sobre los Campos Elíseos (Avenue des Champs Elysees). Oh la la...
Doscientas fotos después nos dirigimos andando hasta el Arco del Triunfo y de paso nos recorrimos los Campos Elíseos. Para entonces los chavales y nosotras, estábamos agotados y hambrientos. Les dejamos un par de horas para que cenaran y quedamos en vernos en el McDonald's para acercarnos al Arco del Triunfo antes de retirarnos al hotel y dar por terminada la primera jornada.
Mientras que los alumnos reponían fuerzas en McDonald's (conste que no me llevo comisión, es lo que más les apetecía y se ajustaba a sus presupuestos)  nosotras nos metimos en un restaurante que estaba en una calle perpendicular a los Campos Elíseos, en la Rue Washington, que se llama precisamente Washington Poste y que además de un ambiente muy acogedor, tiene buena cocina. El camarero que nos atendió era un enamorado de Madrid y consiguió que la velada acabara de ser perfecta. Una vez  repuestas, contamos a los chavales (que por supuesto estuvieron todos a su hora) y nos dispusimos a emprender el camino de vuelta al hotel. No sin antes hacernos la consabida foto en el famoso Arco del Triunfo (Arc de Triomphe) y contemplar los Campos Elíseos por última vez. De nuevo al metro y por fin al hotel, que estaba situado en la zona de Montmartre.  Un día muy largo pero absolutamente perfecto.
La mañana siguiente la dedicamos a visitar la Basílica del Sagrado Corazón (Sacré-Coeur)  que la teníamos cerca del hotel y de paso pasear por el barrio de los pintores, esto es, el nuestro, Montmartre. Este barrio tan pintoresco y tan típicamente parisino es perfecto para callejear, comprar souvenirs en las múltiples tiendas o aprovechar para hacerse una caricatura o un retrato en la plaza de los pintores. De ahí nos bajamos hasta Pigalle que es donde empieza el barrio en el que se encuentra el famoso Moulin Rouge. Este barrio me recordó un poco al barrio Rojo de Ámsterdam, pues está lleno de sex shops y locales de striptease. Para cuando llegamos al Moulin Rouge, ya volvíamos a tener hambre así que les dimos otro par de horas para comer y de vuelta al metro para poder llegar a tiempo al Museo del Louvre.  Teníamos que encontrarnos con la guía a las 7, así que antes de entrar al museo tuvimos tiempo de tomar un café en la Rue de Rivoli porque una vez dentro el tiempo se detiene. El Museo del Louvre es el más grande del mundo y no se puede ver en una tarde, de hecho nos dijo la guía que se necesitarían nosecuantos meses para poder verlo todo y eso si nos detuviéramos unos 30 segundos entre obra y obra. Vamos, que es una pasada. Pero las tres obras que todo el mundo espera y se mata por ver, (la Gioconda, la Venus de Milo y la Victoria de Samotracia) esas tres, sí se pueden ver en una tarde y ya de ahí lo que te dé tiempo a apreciar por el camino.
Entre la visita guiada y lo que vimos por nuestra cuenta se nos hizo bastante tarde para salir de ahí y además había que contar con todo el trayecto de vuelta. De modo que con bastante frío, hambre y cansancio emprendimos el peregrinaje de vuelta  a nuestro barrio en donde esperábamos poder cenar en alguno de los muchos restaurantes de la zona. Los alumnos lo tuvieron un poco más complicado porque por los alrededores del hotel no había ni McDonald's ni nada de eso. No obstante, encontraron una especie de supermercado que no cerraba hasta las 2 de la madrugada y donde podían comprar algún bocadillo, así como patatas, latas o guarrerías en general para llevárselas al hotel.  Nosotras tuvimos más suerte, pues justo en la esquina del hotel había un café-restaurant, llamado L'Étoile de Montmartre, en el número 26 de la Rue Duhesme, donde nos sirvieron una crema de calabaza que nos resucitó totalmente. Un final perfecto para otro día perfecto :)
Al día siguiente teníamos que subir a la Torre Eiffel. Además había huelga de transportes, con lo que nos armamos de paciencia para llegar a tiempo a la hora que lo habíamos reservado. A eso hay que sumar las medidas de seguridad que tienes que pasar en cualquiera de estos sitios tan demandados por los miles de turistas. Total, sin prisa pero sin pausa llegamos y pasamos todos los controles y demás registros. Y ahora a los ascensores y a contemplar París en todo lo suyo. Tengo que matizar que aunque no llovía el día amaneció muy cubierto y la visibilidad desde la torre no era del cien por cien. Pero bueno, una vez arriba ya te da lo mismo pues es realmente precioso. Trescientos y pico selfies después estábamos otra vez a ras de suelo y había que decidir dónde comer. Como por la tarde queríamos llevarlos a Notre-Dame, volvimos al metro para dirigirnos al Barrio Latino (Quartier Latin) y dejarles tiempo libre para comer en los muchos restaurantes (esta vez sí se ajustaban a su presupuesto) por los que es tan famoso este barrio de París.
Nosotras tampoco desaprovechamos la ocasión y encontramos un restaurante tipiquísimo en la Rue St. Séverin que se llamaba La Luge (el trineo) y donde saboreamos las delicias de la comida francesa tradicional. La verdad es que suena a tópico pero es que se come muy bien y como ya he dicho los chavales también pudieron comer muy bien y a precios razonables según nos contaron. Después del recuento y de esperar a los que siempre se colgaban un pelín comprando souvenirs nos dirigimos a Notre-Dame que según nos dijo Gracia (la tercera profesora junto con Lali y la que escribe esto) estaba recién restaurada y la pudimos ver sin andamios.  Pero no sólo pudimos verla bien por fuera, sino que además tuvimos la suerte de entrar justo cuando estaban celebrando la misa con el coro, órgano y toda la parafernalia, hasta con incienso. Una maravilla la verdad.
Los alumnos con esto dieron por satisfechos sus deseos culturales y nos pidieron más tiempo libre para seguir comprando regalitos. De modo que nosotras y algunas alumnas que quisieron unirse, nos dispusimos a ver el Hôtel de Ville, o lo que es lo mismo, el Ayuntamiento de París , que no queda muy lejos de la catedral. Otro precioso edificio que destaca por su recargada fachada con estatuas y un tejado con torres. Para cuando lo habíamos visto y fotografiado nos estábamos congelando literalmente, así que nos dispusimos a buscar un café en el que poder refugiarnos y tomar algo calentito. Como estábamos muy cerca del Centro G. Pompidou, admiramos su característica fachada y nos fuimos a tomar un chocolate caliente en un local muy acorde con la modernidad que se respira en la zona. Una vez conseguimos que nos corriera la sangre de nuevo por las venas, nos dispusimos a recoger a los mozos para emprender el largo camino a casa. Al llegar a nuestro barrio "nos estaban esperando" en nuestro restaurante favorito, así que volvimos a cenar  alcanzando el nirvana antes de subir a dormir. :)
El viernes era el día que teníamos para visitar EURODISNEY y como íbamos en tren, fue el día que más temprano nos levantamos. Había que llegar al parque y soportar otra eternidad entre medidas de seguridad, colas para sacar las entradas para el grupo etc, etc... Si ya habíamos sufrido las inclemencias de la primavera parisina los días anteriores, la climatología nos tenía reservado un broche de oro para nuestro viaje.  Huelga decir que nos pelamos de frío, pero a los alumnos era lo que más ilusión les hacía de todo el viaje ?¿!¿ así que no se quejaron mucho. Yo había estado con mis hijos cuando eran pequeños , en el año 2006 y lo recordaba con mucho cariño, la verdad es que me encantó; de modo que saqué a la niña que llevo dentro  para que se lo pasara bomba una vez más:) Además, como ahora Disney ha comprado todo lo referente a Star Wars pues miel sobre hojuelas. Disfruté como una enana en el simulador de vuelo de una de las naves de la Alianza, jeje. Ah y otra cosa que también me gustó mucho fue la atracción de Ratatouille, estás en el mismísimo restaurante, debajo de los muebles de la cocina, escondido como una rata, para evitar que te cojan o te den un escobazo.  Muy chulo, la verdad. Los alumnos disfrutaron de cada segundo y se fueron del parque con lágrimas en los ojos y los pelos como escarpias, de modo que mereció la pena el frío, las colas y todo lo demás. Al llegar al barrio cumplimos con el ritual de cenar por última vez en nuestro local favorito puesto que al día siguiente teníamos que volver a España.
El sábado era nuestro último día en París, mejor dicho nuestra última mañana. Y aunque sólo fuera un ratito queríamos pasear de nuevo por el barrio de los pintores y ultimar algunas compras, puesto que nos venían a recoger a las 12. Así que paseamos por este encantador barrio y nos tomamos el último café au lait. Y con mucha pena nos volvimos al hotel a por nuestras maletas para emprender el largo camino a casa, esta vez de verdad.
A las dos de la madrugada que en realidad eran las tres por el cambio de hora del verano, llegamos felizmente a nuestro destino, donde nos esperaban ansiosos los padres de nuestros maravillosos alumnos. Y cuando digo maravillosos no va con segundas, es literal,  fueron maravillosos desde el minuto uno. Nos estuvieron felicitando por lo bien que se portaban desde que llegamos al aeropuerto y por supuesto siguieron en esa línea todo el viaje,  hasta en el restaurante en que paramos a cenar la última noche. En serio, han sido un ejemplo de buena educación y saber estar, así sí se puede ir de viaje. Por no hablar de lo bien que hemos congeniado nosotras tres en todo momento.
Gracias a todos, a los alumnos y a mis dos compañeras. Ha sido un verdadero placer.
Y hasta aquí lo que dio de sí este viaje de estudios con 1º de Bachillerato.
Suzy

































sábado, 16 de septiembre de 2017

THE CLASS IS OVER

Hola a todos. He dejado pasar el verano un año más y no he podido o más bien no he querido aparecer por aquí. No obstante, antes de que la vuelta al cole me engulla por completo y vuelva a desaparecer, tenía que poner por escrito algo que ocurrió el pasado 30 de agosto.
Ese día nos dejó definitivamente el maestro, que no es otro que el gran Juan Carrión. Ya he hablado de él aquí en varias ocasiones y por tanto no me voy a repetir, aunque como muy bien dice Antonio Conesa, la vida de Juan da para una serie. No se puede abarcar sólo en un documental, ni en una película, no señor. Hay demasiadas facetas, y es que Juan vivió muchas vidas y todas tan intensamente que agotaba. Cuando se dice eso de que alguien murió con las botas puestas, en el caso de Juan se lleva hasta sus últimas consecuencias.
El día que murió amaneció lloviendo (increíble, pero cierto), estaba en el hospital y lo acompañaban además de su sobrino, su incondicional Encarni García-Vaso y Antonio Conesa. Con la excusa de la lluvia estaban haciendo frases en condicional. Vamos, lo más normal cuando te tienen ahí con un gotero y toda la parafernalia. Frases del tipo:
   "Nobody would like to sit in the rain. It would be much better if you could do that sitting down with a friend." (a ver cuántos de mis alumnos me la traducen :)
 Al terminar la frase le vieron mala cara y pensaron que mejor le dejaban descansar, así que le dijo Antonio: "Juan, the class is over?"
A lo que Juan contestó: "The class is over."
Dicho esto, le dejaron descansar y un par de horas más tarde confirmaron su defunción.
Sobran los comentarios, ¿verdad?
Curiosamente la última vez que escribí algo aquí fue en mayo y fue precisamente para comentar la muerte de Serafín. Esa fue la última vez que lo vi y me dijo que se le iba a hacer muy raro volver el lunes a clase y no tenerlo con él. Porque sí amigos, hasta junio estaba dando clase, ¡¡a sus 93 años!!
Poco más se puede añadir, ¿no?
Pues eso, "THE CLASS IS OVER" aunque los que lo conocimos bien sabemos que no es así para nada.
Descanse en paz.

Suzy

lunes, 1 de mayo de 2017

DÍAS DE RADIO

Hola a todos, como no podía ser de otro modo voy a aprovechar el puente para escribir algo ya que no consigo hacerlo en otras circunstancias. Lo primero que quiero compartir es mi último descubrimiento literario. Se trata de Ginés Sánchez, es un escritor de Murcia al que he llegado de la mano de mi querido amigo Juan de Dios García y cuyo gusto y buen ojo para recomendarme libros nunca falla. Él, que está a la última siempre en lo que al panorama literario se refiere, me invitó a la presentación de la última novela de Ginés Sánchez, "Dos mil noventa y seis". Por cierto que el encargado de presentarlo fue mi compañero  Antonio Parra. En cuanto empezaron a hablar de la novela supe que me la tenía que leer. Y así ha sido. Me ha encantado. El futuro que nos plantea no puede ser más descorazonador, pero todo depende de cómo te lo cuenten y la verdad es que este hombre escribe muy bien. Su anterior libro a lo mejor os suena más, además fue un auténtico pelotazo, "Los gatos pardos", tanto es así, que lo van a llevar al cine. Ésta como digo, es mucho más dura, muy del palo de "La Carretera" de Cormac McCarthy y ya he dicho por aquí, vamos, lo dije cuando la leí, todo lo que me hizo pensar esa novela.
Siguiendo con descubrimientos locales también quiero recomendar la primera novela de mi amigo y compañero Ginés Cruz, "Rosas Negras". La novela transcurre aquí, en el famoso barrio del Molinete en los  primeros días del alzamiento del 36. Siendo de Cartagena me da vergüenza tener que reconocer que no conocía la mitad de los hechos que se narran en la novela y le tengo que agradecer a Ginés que me los haya contado de forma tan amena y me haya entretenido a la vez que enseñado.
Y así llegamos al título de la entrada, os estaréis preguntando a qué viene ese nombre si no paro de hablar de libros. Bueno, no sé si alguna vez lo he comentado, sino lo digo ahora, yo no concibo la vida sin radio. Esperabais que dijera sin cine, ¿no?, jaja, bueno, eso tampoco lo concibo.
Mi programa de radio favorito, es "A vivir que son dos días", de la Cadena Ser que se emite los fines de semana. El contenido del mismo es muy variado y como no podía ser de otro modo recomiendan todo tipo de libros. Hace unas semanas entrevistaron a un autista con Síndrome del Sabio o savant, Daniel Tammet que acaba de publicar su segundo libro "La Conquista del Cerebro". Sólo un 1% de los autistas con Síndrome de Asperger son diagnosticados con este trastorno. La entrevista me encantó y me encargué el libro en cuanto salí a la calle. Yo sé muy poco sobre el autismo, pero siempre me ha llamado mucho la atención cómo funciona la mente de estas personas. Alguna vez he tenido alumnos diagnosticados con algún tipo de autismo y casi nunca sé si hago lo correcto cuando los trato. Por una vez tengo que decir que el cine ha "mentido" bastante en lo que al tema se refiere. Es inevitable no pensar en  Dustin Hoffman en Rain Man, y eso es algo que este libro trata de desmentir o de aclarar. Pues, en su libro Tammet  habla de que las personas autistas están siendo mejor entendidas desde que se publicó otro libro, "El Curioso incidente del perro a medianoche" de Mark Haddon. Supongo que muchos de vosotros lo habéis leído pues se publicó en 2004. Yo estaba harta de verlo en la biblioteca del instituto, tanto en el de ahora como en el anterior y la verdad es que el título me echaba para atrás. Pero al enterarme de qué trataba de un autista pensé que ya que estaba con el tema podría echarle un vistazo. Y dicho y hecho. Me lo saqué el viernes de la biblioteca y el domingo por la tarde ya me lo había terminado. Me ha encantado, me he reído un montón y ya entiendo porque lo mencionaba Tammet en su libro. Lo recomiendo totalmente, al igual que el de Daniel Tammet, muy interesante y muy entretenido.
Antes he dicho que el cine no ha estado muy ducho con el tema del autismo sin embargo, hay una película, en realidad es un telefilm, que llegó a mis manos por obra y gracia del Departamento de Orientación de mi instituto y de la que no había oído hablar en mi vida y que sí trata el tema con bastante rigor. Estoy hablando de Temple Grandin, un biopic sobre Temple Grandin, una mujer autista que se convirtió en una de las más brillantes científicas de su tiempo, protagonizada por una jovencísima Claire Danes (la de Homeland).
Y hasta aquí mis recomendaciones, no obstante, no me voy a despedir sin antes recordar con mucho cariño al que fue mi primer profesor de inglés, Serafín Sánchez Barceló, Sera para sus alumnos y amigos, que falleció hace un par de semanas. Tenía 72 años solamente, pero padecía esclerosis múltiple y se había deteriorado mucho. Él fue, junto con Juan Carrión, el que me enseñó a amar el inglés, a los Beatles y todo lo que tiene que ver con la cultura británica. Ya lo había mencionado aquí al hablar de Juan Carrión. Juan es ahora el famoso gracias al cine,  pero cualquiera de sus alumnos sabemos que Sera fue casi tan importante como Juan y que siempre estuvo ahí sin robarle protagonismo, siempre a su lado, siempre discreto, siempre amable. Encantador hasta el final de sus días. Gracias de corazón.  Descanse en paz.
Suzy



sábado, 15 de abril de 2017

DE TODO UN POCO MÁS

Parece que no hay manera de que me ponga a escribir como no sea en vacaciones. Se me ha pasado otro trimestre y no he portado por aquí. No vamos a lamentarnos por ello, sin embargo, es lo que hay en esta etapa en la que estoy. Aprovechemos pues, para remediarlo. La Semana Santa sigue siendo mi época favorita del año. No hay que estresarse comprando regalos de última hora;  te reencuentras con gente que ya sólo ves una vez al año como mucho; el tiempo acompaña; en las ciudades hay un ambiente estupendo y en las playas hay gente pero sin llegar a ser agobiante. No hace falta suicidarse comiendo, de hecho se valora más el tapeo y punto, En una palabra, todo es primavera y olor a azahar y eso que yo soy alérgica y no paro de estornudar. Vamos, que la prefiero mil veces a la navidad y al verano.  Esto ya lo había dicho en alguna que otra ocasión. Hace años dediqué una entrada a lo que me evocaba esta semana. La titulé Incienso y Claveles , si no recuerdo mal, y me dedicaba a exponer lo que significaba para mí siendo como soy de Cartagena, una ciudad en que la Semana Santa es algo muy serio. El olor a incienso y a claveles me transportaba directamente a mi infancia, a los años en que yo salía en las procesiones. Hoy en día los sigo recordando como una de las etapas más felices de mi infancia y adolescencia. Y en el momento en que se convierten en un recuerdo tan preciado están automaticamente desprovistos de toda ideología o creencia. Simplemente es parte de una tradición de la que fui partícipe y que inculqué a mis hijos para que así mismo la sintieran, como algo inherente a Cartagena. Hoy en día, sin embargo, me cuesta mucho ver una procesión y no compararla con las de hace 30 años. En mi modesta opinión, sobre todo las californias, y conste que soy california, son demasiado largas. Han añadido muchos tronos y una procesión que ya de por sí era larga como la del Miércoles Santo, ahora es eterna. Lo mismo ocurre con la del Domingo de Ramos, que se caracterizaba por ser una procesión muy simpática, en la que se lucían los niños y  ahora no se acaba nunca. Se hace pesadísima. Por lo mismo, por la cantidad de nuevos tronos que se han añadido.
A eso hay que añadirle que con la cantidad de nuevos bares que se han abierto ultimamente, sólo se huele a fritanga. Vamos, que es difícil oler a claveles o a incienso.    
No obstante, me sigue encantando. Y esta que se acaba la he disfrutado inmensamente. He hecho un poco de todo. He visto una procesión, he ido a la playa, he visto a mi amiga de Madrid e incluso me he reencontrado con un amigo mío al que hacía justamente 30 años que no veía. Y como supondréis me llevé una gran alegría. Primero por reconocernos después de tantos años y segundo porque nos pusimos a hablar como si  nos hubiéramos visto el año pasado. Fue genial.
Pero antes de llegar a estas maravillosas vacaciones he tenido un trimestre de lo más movido. Hemos tenido movilizaciones por la escuela pública, manifestaciones, encierros, huelgas y me he alegrado de ver a los alumnos implicados, preocupados y comprometidos. Aunque una vez más el gobierno regional se pasará por el arco del triunfo lo que tengamos que decir profesores, padres y alumnos. Al fin y al cabo, en sus despachos es donde mejor se ve cómo están las aulas y lo que ocurre en los institutos. Pero eso, claro, no es noticia.
Así mimo ha sido el trimestre más literario que recuerdo. No solo he participado activamente en las efemérides de los poetas Antonio Machado y Miguel Hernández en la biblioteca del centro, sino que tuve el placer de presentar el último libro de mi amigo y compañero Antonio Parra Sanz, Cuentos Suspensivos. La presentación tuvo lugar en el café Mr. Witt y a pesar de ser un sito muy acogedor a mí me imponía bastante, de hecho al principio del acto estaba bastante tensa. Pero en cuanto logré relajarme lo disfruté un montón y quedó muy bien.
Y eso es todo lo que ha dado de sí el trimestre, además de estar por una vez al 100% de acuerdo con la Academia de Hollywood pues le dieron el Oscar a mejor película a Moonlight y el mejor actor a Casey Affleck por Manchester by the sea. :)
Suzy



sábado, 28 de enero de 2017

AÑO NUEVO

Hola de nuevo. Feliz año a todos. La última vez que estuve por aquí fue antes de las navidades. Navidades que por cierto, no pudieron ser más nefastas. Perdimos a tres figuras míticas que han tenido mucha influencia en mi vida y que por tanto lamento enormemente. Primero George Michael, cuya música me acompañó en gran parte de mi juventud y a quien admiraba por igual como artista y como ser humano. Después perdimos a Carrie Fisher, y todos los frikis de las galaxias nos quedamos un poco más solos. Y por si eso no fuera suficiente, su madre, la maravillosa Debbie Reynolds se nos fue detrás por no poder soportar tanto dolor. Dos actrices que protagonizaron dos de mis 5 películas favoritas. Y mira que con lo que me gusta el cine, ese TOP FIVE es de lo más complicado, me cuesta mucho elegir. Pero ahí están en el podio, Star Wars y Cantando bajo la lluvia .
En fin, 2016 se llevó a muchos de mis referentes por delante (David Bowie, Alan Rickman, Prince) y el año nuevo nos ha traído lo peor de ese gran país lleno de contradicciones que es Estados Unidos. Definitivamente, vamos a extrañar muchísimo al presidente más cool de las últimas décadas.
Dicho todo esto, hoy estoy de enhorabuena. Me he llevado una gran alegría esta mañana.
Con motivo de la celebración de Santo Tomás de Aquino, ilustre patrón de la enseñanza secundaria, estábamos en la cantina empezando las actividades con el consabido chocolate con bollos y mientras que vigilaba para que determinados elementos subversivos no abusaran de los bollos y hubiera para todos, me he dado cuenta de que un chico alto, delgado con gafas se me quedaba mirando y me sonreía. He notado que seguía mirando y entonces es cuando he caído en la cuenta. Se trataba de mi alumno de Isaac Peral, Mohamed Mohouti, que ya está en 4º de ESO y que yo me lo dejé en 1º hecho un crío. Uno de los mejores alumnos marroquíes que he tenido y que además de atravesar media Cartagena a diario para llegar a Isaac Peral, se dejaba la piel trabajando y esforzándose por aprender. Ni uno sólo de los días que le di clase se mostró con desgana o se quejó de nada y creo recordar que no faltó ni un solo día.
Y ya os digo que vivía al otro extremo de la ciudad. Fue una auténtica gozada darle clase y enseñarle, porque realmente quería aprender y eso es muy gratificante y muy raro hoy en día.
Por supuesto, le va muy bien en 4º y espero que siga estudiando Bachillerato.
Tengo que reconocer que me ha alegrado el día. Ha sido genial volver a verlo y comprobar que no ha cejado en su empeño por aprender.
Suzy