sábado, 2 de agosto de 2025

A CÁDIZ. SEGUNDA PARADA: JEREZ DE LA FRONTERA (CÁDIZ)

 Jueves 26 de septiembre de 2024

Después de visitar los dólmenes ahora sí ya salimos directos para Cádiz. Pensamos (una vez más sin consultar previamente) en comer en Jerez de la Frontera y así llegar al hotel para la siesta. Claro, que no sabíamos que Jerez es como Cartagena de grande, vamos, que supera los 200.000 habitantes y si la atraviesas en hora punta sin tener ni idea de a donde vas, se complica un poco. Nos pilló la salida de los colegios y el dichoso GPS metiéndonos por calles imposibles. Tengo que decir que hubo un momento en que estuvimos a punto de volvernos por donde habíamos venido (que, por supuesto, no teníamos ni idea de por dónde era, jaja). Pero menos mal, encontramos un aparcamiento y entramos al primer bar que vimos para ir al aseo. Y al preguntar (pensando que era sólo cafetería) que dónde podíamos comer, nos dice el dueño que allí mismo, a no ser que prefiriéramos ir al chino del centro. El tipo no podía ser más auténtico, así que le dijimos que íbamos a dar un paseo y volvíamos. Al salir del bar cogí como referencia un convento o algo parecido de los Padres Agustinos, que si no... Porque en cuanto empiezas a callejear por esas calles llega un momento en que todas son iguales. Típico laberinto de calles de la España Andalusí. No obstante, en nuestro errático paseo tuvimos tiempo de ver el Alcázar y la Catedral justo antes de desfallecer (entre el calor y el hambre) intentando encontrar el bar. Gracias al buen sentido de la orientación (el mío no es malo, es directamente nulo) de Gary y mi referencia de los Agustinos llegamos finalmente al bar de "Er Migué" que es literalmente el nombre del bar, donde comimos estupendamente por 26€. El bar era la versión jerezana del bar  El Campanero del Puerto de Mazarrón, así de auténtico. Por supuesto, Jerez de la Frontera se merece una visita en condiciones y no así, a salto de mata. Lo poco que vimos nos gustó mucho. Tenemos que volver, está claro. Siguiente parada: Cádiz capital.

 Suzy














  

jueves, 31 de julio de 2025

VIAJE A CÁDIZ. PRIMERA PARADA: ANTEQUERA (MÁLAGA)

 Miércoles 25 de septiembre de 2024

Siguiendo nuestra costumbre de los últimos años, nos dejamos el viaje del verano para el puente de Cartagineses y Romanos. Este año nos decidimos por un destino que a mí me hacía mucha ilusión y que llevaba mucho tiempo queriendo visitar, Cádiz capital y provincia. Como tenemos el puente desde el jueves pensamos hacer noche el miércoles en Antequera y las otras tres noches en Cádiz capital.  El miércoles me recoge Gary nada más salir del instituto y llegamos a Antequera sobre las 6 de la tarde. Tiempo justo de cambiarnos e irnos a ver el pueblo. Bueno, eso creía yo. De pueblo nada, ciudad pequeña muy bonita y muy bien conservada. Partiendo del típico pueblo blanco andaluz en torno a un monte/montaña y rodeado de otros tantos montes, se va configurando este. En la parte más alta del mismo como no podía ser de otro modo tienen una alcazaba siguiendo el estilo de La Alhambra (salvando las distancias obviamente) que es bastante impresionante. La ciudad se extiende por toda la falda de la montaña y es preciosa de verdad. Da gusto pasear por sus calles con sus casas encaladas y llenas de macetas. Además está limpísima. La parte de abajo, por supuesto, es la parte moderna que se ha ido ensanchando. Tanto la ciudad como la alcazaba se reconquistaron en 1410, en lo que se consideró el mayor triunfo cristiano entre la batalla del Salado y la conquista de Granada. Fue el regente Fernando de Trastámara (que gobernaba en Castilla) el que pronunció la famosa frase "Salga el sol por Antequera y sea lo que Dios quiera" tras su triunfo y pasó a conocerse como Fernando de Antequera. Después de esta mini lección de historia patrocinada por wikipedia, jeje, nos dedicamos a hacer dos o trescientas fotos y de vuelta al hotel que ya estamos acusando el cansancio. Nos alojamos en un antiguo cortijo rehabilitado, "Finca La Eslava" que se usa principalmente para celebraciones y eventos y se nota, pues está genial. Cenamos en el restaurante del hotel y a dormir. 












 

Jueves 26 de septiembre de 2024

Antes de salir para Cádiz tenemos que visitar los DÓLMENES, esas construcciones megalíticas consistentes en varias losas clavadas en la tierra en posición vertical y una o más losas a modo de cubierta apoyadas sobre ellas en posición horizontal. Yo ya iba aleccionada para no perdérmelos y con razón. El Sitio Arqueológico de los Dólmenes incluye tres: Dolmen de Menga, Dolmen de Viera y Tholos de Romeral; también incluye otros dos monumentos naturales: La Peña de los Enamorados (que es un mazizo montañoso que se asemeja a una cara acostada vista de lejos) y El Torcal. El tholos es una arquitectura de origen griega con forma circular. Una vez más tuvimos muchísima suerte con nuestra guía, Marina, pues nos lo explicó todo fenomenal y de forma muy amena. Tanto la entrada a El Sitio como la visita guiada son gratuitas.  El Dolmen de Menga data de hace 6000 años. Es alucinante lo que éramos capaces de hacer con los pocos medios que había.  El Dolmen de Viera es de hace 4000 años y también es muy interesante. En el de Menga se puede ver hasta una grieta que se hizo por el terremoto de Lisboa de 1755.  La piedra de arriba del dolmen pesa solamente 180.000 kg. En la parte de abajo ponían cantos rodados para que les avisaran en caso de producirse un terremoto porque se movían más fácilmente. En el interior también vimos un pozo que mide 19,55 metros de profundidad que son casualmente los metros que mide el dolmen. Se construían para que en el equinoccio de otoño y de primavera les diera el sol justo en la antecámara, muy del rollo de Indiana Jones en Busca del Arca Perdida. El dolmen, que se descubrió por casualidad, ha servido hasta de cochera del guarda de la zona y por supuesto de refugio en la Guerra Civil, así como de guarida de pastores entre otros muchos usos. A mí, que desde que visité Atapuerca me fascina la Prehistoria, me ENCANTÓ verlo y toda la explicación. Muy muy recomendable. 

Suzy
 












domingo, 27 de julio de 2025

CONCIERTO GLEN HANSARD. MADRID 2024

Hola de nuevo. Un verano más me dedico a contaros los eventos más importantes del año anterior. Aquellos tiempos en que yo llevaba esto más o menos al día quedan muy lejos ya. Ahora me contento con ponerlo al día cada verano. El 1 de enero de 2024 mientras disfrutaba del consabido Concierto de Año Nuevo desde Viena (desde mi sofá, obviamente) me llegó una notificación al móvil sobre la gira de conciertos del irlandés GLEN HANSARD por España. Desde que lo descubrí al ganar el Óscar a la mejor canción original, "Falling Slowly" en el año 2008, me conquistó y me dije a mí misma que si venía a España tenía que ir a verlo. Poco después de dar el pelotazo con la película "Once" vino a Murcia, y actuó en una sala de conciertos no muy grande y supongo que aunque no pasó desapercibido tampoco tuvo mucha repercusión. Vamos, yo esa vez que se me escapó, me enteré de chiripa porque me lo dijo un exalumno mío de Roldán, Sergio Mercader, Merca para los amigos, que está metido en lo de C'mon Murcia. De modo que esta vez no lo podía dejar escapar y ese mismo día compré la entrada. Si hubiera sido hace 2 o 3 años habría ido con Sofía, que también le encanta, pero desde que vive en Inglaterra me he quedado sin compa de eventos culturales, jeje. Da lo mismo, no necesito a nadie para disfrutar de un buen espectáculo. A lo que iba, ya que lo iba a ver yo sola me compré una buena entrada, vamos, en un palco, porque lo de estar de pie ya pertenece al pasado. Al principio creí que iba a ser en Madrid, Madrid, pero al indagar un poco me enteré de que sería en Los Jardines del Botánico que están en la Complutense. De modo que decidí que no pintaba nada en un hostal/hotel en Madrid, y que me iba a Torrelodones a casa de mi amiga Tite (a la que sólo veo de Pascuas a Ramos) y así de paso me pegaba una escapada cultural por la capital del Reino. El concierto era un domingo, el día 23, la noche de San Juan. Me fui un viernes por la tarde y así tenía todo el sábado para aprovechar la siempre apabullante oferta cultural madrileña. Había seleccionado varias cosas, primero una exposición en la Fundación Canal perteneciente al certamen de PHOTOESPAÑA. Se trataba de "La Comedia Humana" del fotógrafo ELLIOT ERWITT y por supuesto, nos encantó, sobretodo las fotografías de "la perspectiva perruna" con la cámara situada a la altura de los perros, muy guay. De ahí al metro para ir al Prado a ver el "Ecce Homo" de CARAVAGGIO y de paso nos vimos una de las exposiciones temporales que siempre molan un montón. En este caso era  "Arte y transformaciones sociales en España 1885-1910", como he dicho muy interesante. Nos encantó. Vimos un cuadro que pintó PICASSO cuando sólo tenía ¡¡16 años!! que se llama "Ciencia y Caridad" en el que se ve con un realismo asombroso a una moribunda con un médico (ciencia) y una monja (caridad), que nos dejó sin palabras. Si podía hacer eso con 16 años, normal que luego se fuera al cubismo, podía hacer lo que le diera la gana. Después de comernos sendos burritos y descansar un poco nos metimos al Reina Sofía a ver el "Guernica" que yo hacía mucho que no lo veía y Tite aún no lo había visto. Por cierto que en el Reina Sofía pusimos una reclamación puesto que ya no te dan un folleto con un mísero plano del museo. Ahora hay un maldito código QR. ¿Qué pasa si no llevas móvil, o si no te queda batería, o si tienes un móvil sólo para llamar como muchos abuelos? MUY MAL. La chica que nos atendió, la pobre becaria decía que había muchas quejas, y que no éramos las primeras. Pues que se apliquen el cuento, leñe. El museo es inmenso y sin plano vas totalmente a ciegas. Sobran los comentarios para el "Guernica", sólo decir que sigue impresionando mucho y sigue siendo muy necesario, que no se nos olvide. También merece la pena ver las salas que hay antes en las que se ve el proceso de creación del cuadro y otra sala repleta de los carteles publicitarios de la Guerra Civil. Aprovechamos para sentarnos un poco en el claustro que hay dentro del museo donde hay hasta un magnolio y lo han acondicionado de lo más cool. Había gente leyendo relajadamente. Y así, henchidas de felicidad cultural dimos por concluida la jornada. Llegamos pues al domingo 23. Las puertas las abrían a las 20:00 aunque Glen no tocaba hasta las 22:30. Salimos a las 7 y pico, pensando yo que en 20 minutos nos poníamos en el sitio. Craso error. Tite sin embargo, opinaba muy sabiamente que tendríamos caravana al ser el primer fin de semana en que había hecho buen tiempo y los madrileños venían de la sierra o de El Escorial. Y obviamente lo clavó. Pero nada, media horilla o un poco más  en desplazamientos en Madrid no cuenta, eso y nada... Y a las 8 y poco ya estaba dejándome en la entrada. Quedamos en que la llamaría al acabar para que me viniera a buscar. Bueno, pues nada más entrar, empiezo a flipar. ¡Vaya con Las Noches del Botánico! ¡Qué preciosidad de recinto, qué bien montado, cómo mola! Como su nombre indica se trata de un recinto ajardinado ENORME divido en distintos ambientes. Hay para todos los gustos. Zona de música House; zona de cervezas; zona de vinoteca; zona de mercadillo artesanal; zona de pizzas; zona chill/relax con hamacas y pufs... vamos que dan ganas de pasar del concierto de turno (la programación es impresionante todos los años de junio a agosto) y quedarte ahí tumbado al lado del arroyo viendo a los patos y oyendo música. Planazo. En general todo, absolutamente todo está cuidadísimo. Los aseos, de lujo, creo que son los aseos públicos más limpios de mi vida. Y además hay una legión de jóvenes (no sé si voluntarios o no) dispuestos a ayudarte e indicarte en todo momento. Una auténtica gozada. Es un plus añadido a la ya de por sí experiencia de ir al concierto. Después de "investigar" todas las zonas y hacer unos cuantos vídeos me compré un buen bocata de jamón y un refresco y me dirigí a mi palco (cómo suena de pijo, jaja) para "cenar" tranquilamente mientras esperaba que empezaran los teloneros. Los teloneros, ja, eso fue otra sorpresa y de las buenas. Los teloneros eran SAINT PAUL AND THE BROKEN BONES, una banda de soul de Birmingham, pero del Birmingham americano que sonaban de muerte. Eran buenísimos, tanto los músicos (saxo, trombón, trompeta, teclado, batería etc) como el cantante que además de una voz portentosa tenía mucho carisma. Dieron un auténtico espectáculo y se metieron al público en el bolsillo en cuanto aparecieron. En un momento dado el cantante se bajó del escenario y se vino a las gradas que había detrás de mí. Y una vez arriba del todo siguió cantando. Impresionante de verdad. Yo estaba sentada como he dicho en un palco en el que había sitio para unas 6 personas. A mi lado había una pareja curiosa, de estas que ves que no pegan mucho. Ella, mujer florero y él pijo con pasta claramente. Al menos esa fue la impresión que me causó jeje, a lo mejor estaban juntos por amor, no sé... El tío estaba muy motivado tanto con los teloneros como con G. Hansard, pero el caso es que el concierto no lo terminaron, un poco raro. Después de los teloneros llegaron un par de ucranianas que muy amablemente me hicieron una foto para la posteridad. Glen Hansard salió a las 22:30 en punto y terminó a las 12:15. Ni que decir tiene que se me hizo corto, muy corto. Me hubiera gustado que se hubiera estirado un pelín y tocara un bis al menos. El repertorio fue totalmente aleatorio, y había algunas que no me sonaban. Él es tal cual su personaje en "Once", igual de enrollado. Hubo un par de lipotimias/golpes de calor en dos momentos concretos y el pobre se preocupó un montón. Dijo que como había hecho mucho calor sería ese el motivo aunque añadió que nosotros estábamos acostumbrados. Habló de cantar una canción por ser la noche de San Juan (la verdad es que no paró de hablar, jaja) para ahuyentar a los "fuckers"  y a los malos espíritus en general. También mencionó a García Lorca al que parece ser que le tiene mucho aprecio. A mitad del concierto invitó a varias personas a subir con él al escenario en distintos momentos de la actuación. A la primera que llamó, un tal Darren, no había manera de encontrarla y él improvisando y nombrándolo en la canción que estaba interpretando. Después subió una pareja monísima, que claramente eran amiguetes y que cantaron muy bien los dos. Y por si esto no fuera suficiente, apareció otro espontáneo (que supuse que igualmente era amigo) y que también  cantó muy bien. Al final apareció el tal Darren y pudo terminar la ronda de "duetos" jaja. El concierto fue más rockero que folky en general y no sé cómo no se quedó sin guitarras de los golpes que les daba, con saña, con mucha saña. Además de él había un violín; una pianista al piano y teclados; un contrabajo/guitarra; un baterista y un pedazo de vikingo como bajista. Sonaron muy muy bien. La actuación estelar como no podía ser de otra manera fue el "Falling Slowly" que coreamos todos con él y nuestros móviles. Y como he dicho, al dar las 12 y cuarto como si temiera convertirse en calabaza se despidió y se nos fue. Me encantó, me gustó muchísimo, otra espinita que me quito, jeje. Antes de empezar el concierto mientras estaba mirando los puestos y los distintos ambientes vi al actor Carlos Santos, el de Murcia que ganó el Goya por interpretar a Luis Roldán en "El hombre de las mil caras", y a la salida me lo volvía a encontrar y me armé de valor para decirle que me encantaban sus películas. Justamente el día anterior en la cuesta de la estación de Atocha nos cruzamos con otro actor, Enriq Auquier, el de "Mamifera" y "El maestro que prometió el mar"  entre otras muchas y me morí de vergüenza al dirigirme a él y se debió de pensar que era idiota. Sobra añadir que el viaje me sentó de maravilla. Una gozada. Aquí os dejo unas cuantas fotos para ilustrar mejor el relato. 

Suzy

 
 
 
 

 
 





 
 
 

 
 
 
 
 

 
 
 


 




 

 

 

 

 

 

 

martes, 20 de agosto de 2024

GUILDFORD

 Sábado 14 de octubre de 2023

El sábado lo dedicamos a pasear por Guildford y después ir a Cobham para comer con mi cuñada y mis sobrinas. Guildford es una ciudad bonita que está muy bien. Tiene una tamaño perfecto, ni muy grande ni muy pequeña, después de todo se trata de la capital del condado de Surrey. Tuvo mucha importancia en la época medieval y como no podía ser de otra forma conserva el Castillo medieval y todo el casco histórico en perfecto estado. Visitamos los jardines del Castillo, las tiendas del centro y el casco histórico en general. Desayunamos en una cafetería muy coqueta y después de cien o doscientas fotos nos fuimos a la estación para coger el tren a Cobham. El resto del día lo pasamos en casa de mi cuñada Debbie que ahora se ha quedado viuda la pobre, para disfrutar de su cocina, de su compañia y la de mis sobrinas Emily, Poppy y el marido de Emily, Phil. 

Un broche de oro para un viaje perfecto de principio a fin. He disfrutado de mi hija como cuando nos fuimos a Nueva York. La he visto tan bien, tan instalada y tan integrada que me ratifico en lo de que definitivamente ha encontrado su lugar en el mundo. De modo que sólo puedo alegrarme por ella aunque me dé pena que esté tan lejos. Por otro lado, con la cantidad de vuelos que hay es más fácil comunicarme con ella y llegar a su casa que si estuviera en Lugo, por ejemplo. La sensación fue rarísima cuando me fue, lo de que fuera yo la que se iba y ella se quedara... Sentimientos encontrados, muy feliz por verla feliz y triste por saber que hasta enero no vuelve por aquí. 

Londres como siempre, nunca defrauda. Da igual la época del año (bueno, mejor evitar agosto como en todo), siempre hay cosas que ver y que hacer. Le pasa lo que a Roma, Nueva York o a Madrid, son ciudades que están vivas. Tengo muy claro que Sofía no vuelve, vamos, yo no volvería. 

Suzy







LONDRES CON SOFÍA II PARTE

 Viernes 13 octubre de 2023

Al día siguiente teníamos entradas para visitar la casa de Sherlock Holmes por la mañana y el musical Moulin Rouge por la tarde, lo que nos dejaba el hueco entre ambas actividades para pasear por Londres,  lo que más me gusta, jeje. El 221B de Baker Street, está en pleno West End, cerca de Myfair , Kensington y Regent's Park, ahí es nada. La casa, en la que, por supuesto nunca habitó por razones obvias, jeje, se ha convertido en una especie de museo de la vida victoriana. A pesar de tratarse de un personaje de ficción, el hecho de convertirlo en un icono les da la excusa perfecta para seguir exprimiéndolo. Pero se puede exprimir de muchas maneras y esto hay que reconocer que está muy bien montado. Han recreado una casa londinense de finales del XIX con todo lujo de detalles, de manera que en cuanto entras te "teletransportas" a 1887. La habitación del Dr. Watson con todo su instrumental; la sala de estar donde se reunían a discutir los casos con su violín;  juegos de té; productos químicos; tubos de ensayo y cualquier pequeño detalle que te puedas imaginar. Ya sabemos que lo de conservar y preservar sus tradiciones se les da fenomenal. Lo único real son las fotos/cuadros de los asesinos y sus victimas que inspiraron muchos de los relatos de A. Conan Doyle. Merece mucho la pena, ya sea para los fans del personaje-mito como para cualquier aficionado al modo de vida victoriano. El resto de la mañana, como he dicho, lo pasamos paseando por Oxford Street, Hyde Park y la consabida visita a Harrods ya que estábamos por la zona. Esta vez sin embargo, nos movimos en autobús, que es más agradecido si no tienes prisa. Para cuando salimos de Harrods (con mucho esfuerzo como siempre, porque está diseñado para que no lo puedas dejar sin comprar) empezábamos a tener hambre así que decidimos ir a comer a NOTTING HILL y de paso pasear por el barrio que es de lo más pintoresco y ver la famosa librería de la película. También queríamos visitar PORTOBELLO MARKET, total, ya puestos. Para llegar a Notting Hill y no perder medio día tuvimos que volver al metro, que para eso está. En cuanto llegamos al barrio buscamos un italiano para reponer fuerzas primero y después hacer el peregrinaje a la librería y todo lo demás. Encontramos uno bastante auténtico, la verdad, Cinquecento, y eso que es una franquicia. Tanto los que lo regentan como los que trabajan en él son de verdad italianos y la decoración del local está muy cuidada, te crees que estás en un barrio de Verona o por ahí, salvando las distancias, claro. Tras un merecido homenaje nos fuimos directas a la librería, que como no podía ser de otro modo se ha convertido en reclamo turístico, y eso que la película es de 1999, que acaba de cumplir veinticinco años, tela. Tras las fotos de rigor seguimos paseando por el barrio hasta llegar a Portobello Road y ver donde empieza el Portobello Market que se puede visitar los viernes y los sábados. El viernes está más centrado en ropa de segunda mano mientras que los sábados es para las antigüedades. Para cuando acabamos de recorrer los múltiples puestos estábamos un poco cansadas y teníamos que volver a Piccadilly para  llegar sin prisas al teatro. De modo que de nuevo al bus. Por cierto, tengo que decir que con el billete de tren que compramos por la mañana en Guildford teníamos acceso ilimitado al metro y al autobús, lo cual es bastante rentable. Así que volvimos a disfrutar de las vistas de Londres desde el piso de arriba de un autobús, que es algo que hay que hacer obligatoriamente. Nada más llegar a Piccadilly empezó a llover como si no hubiera un mañana. Menos mal que el resto de la tarde íbamos a estar a cubierto. Y así llegamos al plato fuerte del viaje, el musical MOULIN ROUGE que está basado en la película de Baz Luhrman de 2001. Habíamos quedado con la amiga de Sofía que también es fan de la película. Tengo que decir que Paula (que lleva con Sofía desde que hicieron la comunión) fue el detonante para que Sofía se decidiera a dar el salto a las Islas. Ella llevaba años viviendo allí y se iba a casar así que iba a dejar su habitación en la casa donde vivía, total que le dijo a Sofi que se fuera a su casa y que probara suerte. Si no le iba bien siempre podría volver a España, pero al menos no se quedaba con la duda de qué habría pasado si...  Bueno, pues Paula que sigue viviendo muy cerca de Guildford, para deleite de mi hija, también venía con nosotras como ya he dicho. Yo hacía mucho que no revisaba la película y no me esperaba que me gustara tanto. Superó mis expectativas con muucho. Será que con la edad te vas moderando y tiendes a quitarle importancia a todo. Cosa que no le ocurrió a Sofía y a Paula que estaban emocionadísimas desde el minuto uno. Tengo que confesar que en cuanto entré en la sala y vi la decoración se me "cayeron las orejas". ¡Madre mía, si estás en la película! Y en cuanto empezó el espectáculo, desde el segundo en que se encendieron las luces, los pelos como escarpias. ¡Qué subidón! ¡Menudo espectáculo! Los bailarines, las canciones, las coreografías, los cantantes, bueno... todo, IMPRESIONANTE. Podría decir que me quedé sin palabras pero qué va, no paré de cantar. ¡Qué catarsis! Mi hija, que me conoce mejor que yo misma, volvió a dar en el clavo. ¡Qué regalazo! Cuando compró las entradas y me lo contó toda emocionada, mi reacción fue de lo más fría. No sé, me pilló en mal día. Pero me alegro tanto de que lo hiciera. Muchísimas gracias cariño. Me quedé muerta con lo que estaba viendo y sintiendo. Un disfrute con mayúsculas. Absolutamente obligatorio para los fans de la película y para los amantes de los musicales. De ahí  de vuelta al metro para poder coger el tren a Guildford, nosotras y nosecuantos miles de ingleses más, claro. El tren iba literalmente hasta arriba, parecía que estábamos en la India, jeje. Al llegar a Guildford cogimos un taxi porque se nos había hecho muy tarde. Nos despedimos de Paula y a casita después de un día absolutamente perfecto e inolvidable:) 

Suzy