miércoles, 29 de julio de 2026

NERJA Y SUS CUEVAS

 Jueves, 25 de septiembre de 2025

Después de deleitarnos en el maravilloso desayuno almeriense, salimos para NERJA porque tenemos entradas para la CUEVA DE NERJA a las 12:30 y no sabemos como estará la carretera. Yo sabía que la provincia de Almería tenía muchos invernaderos y que en las últimas décadas había cambiado mucho el paisaje debido a su masificación. También sabía que el Mar de Plástico (como la serie española del 2015) era un hecho, pero no lo había visto con mis propios ojos. No daba crédito. No solo hay invernaderos desde la carretera (autopista) hasta el mar, no señor; hay invernaderos desde la cima de las montañas que bordean toda la costa de Almería a Málaga hasta donde alcanza la vista. Un disparate de proporciones bíblicas, una exageración. ¿De verdad necesitamos tanta explotación? Almería se lleva la palma, pero Granada y Málaga no le van a la zaga. No se puede tener toda esa infraestructura sin una mano de obra que esté dispuesta a plantarla, recogerla, envasarla etc, y esa mano de obra no sale de aquí, o sí, pero con un porcentaje bajo en comparación. En fin, muy fuerte. Siguiendo las indicaciones del Google Map, fllegamos sin dificultad a la Cueva. Está muy bien indicado. La visita a la cueva es IMPRESIONANTE. El precio de la entrada es de 15€ (bueno 14,50) y el recorrido por la misma es un ESPECTÁCULO. Muy muy recomendable. La salida del parking como todos los parkings, un rollo patatero. Tienes que atinar a poner el código QR del ticket que previamente has pagado en la máquina, moderneces que estresan, uf. De ahí a buscar nuestro hotel , el "Hotel Alhambra Nerja", en el que nos íbamos a alojar una noche por el módico precio de 65€. Está muy céntrico, cerca del parking Verano Azul. Hay que reconocerle a Antonio Mercero el haber puesto a Nerja en el mapa, con solo una temporada allá por 1981 y ahí sigue sacándole partido. Gary para variar, se orientó perfectamente y aparcamos muy cerca del hotel. Sin pensarlo dos veces dejamos todas las cosas en el maletero y nos dirigimos a la playa a buscar algún sitio para comer. Encontramos el típico merendero/chiringuito que empezaría siendo un cutre sitio donde hacían espetos y ahora se ha hecho enorme, MERENDERO COBOS. Nos quedamos a gusto pidiendo mejillones , pescado a la brasa (pargo) y ensalada. Todo esto, por supuesto, "mirando al mar soñé" como cantaba el gran Jorge Sepúlveda (cantante por al cual le ha dado a mi padre este verano, ja, ja). Comimos muy bien, no es muy barato (78€),  pero, claro estás pagando el marco incomparable etc. Totalmente recuperados volvemos al coche a por las maletas para hacer el check in. ¿Qué decíamos antes de usar el anglicismo? Decíamos para registrarnos en el hotel, ¿no? Después de descansar en el hostal, que estaba bien y en una zona tranquila, nos dedicamos a visitar los lugares emblemáticos, léase, el BARCO DE CHANQUETE (que estaba literalmente detrás de nuestro hostal); el BALCÓN DE EUROPA, que es una preciosidad y donde hicimos dos o tres mil fotos; el MIRADOR DE CHANQUETE y todas las callecitas del centro histórico que están muy bien conservadas. Aunque una vez más ya está muy masificado, la parte antigua conserva bastante bien el encanto que tuvo en su día. La visita a Nerja nos dejó muy buen sabor de boca. 

Suzy












 

 

 

ESCAPADA "ROMANA": ALMERÍA, NERJA Y MÁLAGA

 ALMERÍA. Miércoles, 24 de septiembre de 2025

Hola de nuevo. Por tercer año consecutivo dejamos la escapada de fin de verano para el puente de Romanos y Cartagineses coincidiendo con el comienzo del otoño, aunque solo sea en el calendario o en el norte de Europa. Queríamos seguir explorando provincias andaluzas ante el éxito de Cádiz. Así que nos decidimos por Málaga más en profundidad, haciendo una parada antes en Almería capital. 

Fiel a nuestra costumbre, Gary me recogió al salir de clase el miércoles con los bocadillos, crespillos y empanadillas preparadas para el camino. Los bocatas nos los comimos a la salida de Vera y en un plisplás estábamos en Almería. Teníamos reserva en el Gran Hotel Almería que está justo en el puerto y es muy cómodo de encontrar y bajar las maletas antes de buscar parking. El hotel ha sido un auténtico hallazgo. ¡Un lujazo! Es un 4 estrellas y en este caso las estrellas están bien aprovechadas. Habitación con balconcito justo encima de la piscina con sus guiris correspondientes, y con vistas al Cable Inglés. Esto es una gran construcción de hierro (tipo Torre Eiffel) que usaban antiguamente para subir mineral a/de los barcos. Muy interesante. Aunque lo que realmente marcó la diferencia fue el buffet en el desayuno al día siguiente. En total, la noche con desayuno nos costó 96€, que teniendo en cuenta lo disparatado que está todo hoy en día pues, ni tan mal. Una maravilla de desayuno. ¡Había ostras y cava! A Gary casi le da algo, ja,ja. Pero es que además ha sido un descubrimiento. Pero no le vamos a hacer publicidad, por dios, que no se masifique como le está pasando al resto de capitales de provincia. Yo solo había estado una vez, en el año 91, cuando me presenté a las oposiciones y fui con mi padre a firmar la convocatoria. Ha pasado una vida y la ciudad ha cambiado muchísimo (a mejor). Ciudad grande, pero sin agobios, mismo clima (incluso un poco mejor) que en Cartagena, precios razonables, buena gente... una joya, la verdad. A mi hermano le encanta (ahora ya lo entiendo) y a María Luisa lo mismo. No son tontos, no. De hecho las recomendaciones para salir a cenar fueron las de Germán, que la tiene muy controlada. Nos dio dos opciones, CASA PUGA, para tapear, pero estaba cerrado por reformas. Y la segunda recomendación fue la clave, EL VALENTÍN. Un restaurante que claramente conocen los lugareños y que está genial. Se come muy muy bien, sí señor. Una vez más ya no publico nada en Instagram que bastante masificado está todo. Por aquí no creo que se colapse, je, je. El caso es que nos pegamos un buen homenaje. Yo cené bacalao con salsa de naranja y no sé qué más que me encantó. Todo exquisito, sabían de vinos un montón, todo con mucha clase. Una gozada. A Gary le entusiasmó. Entre el hotel, la ciudad y El Valentín, definitivamente volveremos a Almería. 

Suzy