ALMERÍA. Miércoles, 24 de septiembre de 2025
Hola de nuevo. Por tercer año consecutivo dejamos la escapada de fin de verano para el puente de Romanos y Cartagineses coincidiendo con el comienzo del otoño, aunque solo sea en el calendario o en el norte de Europa. Queríamos seguir explorando provincias andaluzas ante el éxito de Cádiz. Así que nos decidimos por Málaga más en profundidad, haciendo una parada antes en Almería capital.
Fiel a nuestra costumbre, Gary me recogió al salir de clase el miércoles con los bocadillos, crespillos y empanadillas preparadas para el camino. Los bocatas nos los comimos a la salida de Vera y en un plisplás estábamos en Almería. Teníamos reserva en el Gran Hotel Almería que está justo en el puerto y es muy cómodo de encontrar y bajar las maletas antes de buscar parking. El hotel ha sido un auténtico hallazgo. ¡Un lujazo! Es un 4 estrellas y en este caso las estrellas están bien aprovechadas. Habitación con balconcito justo encima de la piscina con sus guiris correspondientes, y con vistas al Cable Inglés. Esto es una gran construcción de hierro (tipo Torre Eiffel) que usaban antiguamente para subir mineral a/de los barcos. Muy interesante. Aunque lo que realmente marcó la diferencia fue el buffet en el desayuno al día siguiente. En total, la noche con desayuno nos costó 96€, que teniendo en cuenta lo disparatado que está todo hoy en día pues, ni tan mal. Una maravilla de desayuno. ¡Había ostras y cava! A Gary casi le da algo, ja,ja. Pero es que además ha sido un descubrimiento. Pero no le vamos a hacer publicidad, por dios, que no se masifique como le está pasando al resto de capitales de provincia. Yo solo había estado una vez, en el año 91, cuando me presenté a las oposiciones y fui con mi padre a firmar la convocatoria. Ha pasado una vida y la ciudad ha cambiado muchísimo (a mejor). Ciudad grande, pero sin agobios, mismo clima (incluso un poco mejor) que en Cartagena, precios razonables, buena gente... una joya, la verdad. A mi hermano le encanta (ahora ya lo entiendo) y a María Luisa lo mismo. No son tontos, no. De hecho las recomendaciones para salir a cenar fueron las de Germán, que la tiene muy controlada. Nos dio dos opciones, CASA PUGA, para tapear, pero estaba cerrado por reformas. Y la segunda recomendación fue la clave, EL VALENTÍN. Un restaurante que claramente conocen los lugareños y que está genial. Se come muy muy bien, sí señor. Una vez más ya no publico nada en Instagram que bastante masificado está todo. Por aquí no creo que se colapse, je, je. El caso es que nos pegamos un buen homenaje. Yo cené bacalao con salsa de naranja y no sé qué más que me encantó. Todo exquisito, sabían de vinos un montón, todo con mucha clase. Una gozada. A Gary le entusiasmó. Entre el hotel, la ciudad y El Valentín, definitivamente volveremos a Almería.
Suzy










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